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lunes, 7 de septiembre de 2020

De instante en instante

De instante en instante

Por Fabián Núñez Baquero 

07/09/20 

Uno de los factores diferenciales de la filosofía oriental, con respecto a la de occidente, es la percepción del tiempo, la insistencia en tomar en cuenta el presente, y más que éste: el instante. Ya antes que el Zen,el Karmayoga insiste en la noción, en apariencia simple, de vivir de instante en instante. Cada cosa, con amor, hay que realizarla en su momento, como si de ello dependiera la existencia del mundo. No hay prisa y tampoco hay pausa, pero sobre todo insiste en la existencia de dar lugar a la acción serena y detenida que exige cada obra, cada realización del tiempo. 

 El tiempo hay que desmenuzarlo, tal cual para el alimento adecuado hay que masticarlo bien para el bienestar de la función nutricional y para el regocijo y relax del espíritu. Anclado en el presente el hombre debe degustar cada segundo, cada acto, sin pensar en el pasado ni en el futuro. Cada día trae su propio afán, sentencia la Biblia, que es también parte del pensamiento oriental.

La filosofía y la vivencia occidental se destacan por la previsión, la anticipación de lo que viene: es, ante todo, la disposición a prever las nuevas causas y los efectos en el mañana. Es una posición del conocimiento científico que es muy bueno si tenemos que tratar con causas naturales o elementos que no involucran la sensibilidad humana. Pero quien conoce el futuro tiene tendencia a desesperarse, la angustia y la ansiedad son producto del conocimiento anticipado de lo que supuestamente va a venir o sucederá mañana. Y más si se trata de que se cumplan los objetivos planificados de antemano, o saber a ciencia cierta que nos ronda un peligro como el virus Covid 19, por ejemplo.

Talvez de manera oscura e instintiva el mito de Adán y Eva, al establecer el conocimiento como el fruto más dañino del árbol prohibido, se adelantaba a ver los peligros de la tensión emocional que implica el saber. Y es la Biblia la que elogia la ignorancia de los hombres sencillos, antes que la sabiduría de los sabios. No estamos de acuerdo con esta concepción porque niega la cualidad más alta del conocimiento y sus cultores, pero en cuanto a mantener el equilibrio emocional, se acerca a la posición de vivir el instante del Zen y el Karmayoga.

Cada ser de la naturaleza vive de instante en instante, realiza su trabajo, su acción sin pensar en el mañana, incluso aunque se trate de actos que involucran la propagación de la especie o su mantenimiento; se llevan a cabo como un acto jubiloso del momento. La filosofía real niega la función teleológica como atributo de las especies y, en general, de la materia. Cada ser es lo que es y hace lo que hace porque sí, porque así es su esencia, su manera de ser. Y esto incluye a los virus como el Covid 19. Los seres naturales no poseen intencionalidad ni sana ni malsana, menos un virus, que es un ser en camino entre lo inerte y lo vivo, un zombi natural. Como todos los bacilos, bacterias y virus hace daño y muy serio, ni más ni menos como en épocas pasadas, donde pandemias de peste negra o gripe, diezmaron la población de Europa, o de América,con la Conquista.

La diferencia es que ahora poseemos más conocimiento, más conciencia, más previsión. Nuestra tendencia a la ansiedad es producto de nuestra previsión. Mientras mas retrocedemos en el tiempo es la ignorancia de los procesos naturales lo que protegía al hombre del estrés . Ahora sabemos demasiado y la carga de la angustia es superior. Se puede establecer una relación cuantitativa: mientras más ignorante es un hombre menos sufrimiento padece. Su sistema inmunológico es más fuerte porque no tiene preocupación ni sabe en realidad lo que puede sucederle. Así se explica los comportamientos de un Trump, un Bolsonaro o un López Obrador. Y no solo de ellos, sino de millones de seres humanos en diversos países.

La ignorancia hace feliz a un hombre,pero su Edén es de doble filo: puede durarle demasiado poco, y lo que es más penoso,ignora de dónde le viene ella o su infortunio. No puede conscientemente reproducir la una o el otro. Ni siquiera entender cuál ha sido el proceso. La previsión es más beneficiosa porque además de conocer le permite curar y establecer reglas que a la final alargan su proceso vital. Hacer que el PH de su cuerpo se mantenga alcalino para anular la acción del Covid, por ejemplo.

 De hecho se puede unificar la filosofía del instante en instante con la de la previsión: la primera nos ayuda a eliminar la presión de la ansiedad y la segunda, a utilizar el conocimiento para nuestro beneficio. La primera fortifica nuestro sistema inmunológico y la segunda no solo nos protege con las armas del saber y la ciencia, sino que, en última instancia, nos hace mantener la salud y el equilibrio mental y físico. En el caso del Covid 19,eliminar el estrés es decisivo: desgranar el tiempo de instante en instante, procura paciencia, serenidad, purifica nuestros sentidos, nos da paz y fuerza. 

 Escribir, pintar o escuchar música clásica, o practicar una rutina de silencio, nos procura el temple apropiado para alcalinizar cuerpo y mente. Y si esto no es posible, cada acción de trabajo en la casa o fuera de ella debe ser ejecutada como si fuese un acto religioso de servicio y entrega a los demás. Así lo aconseja el Karmayoga, el milenario yoga de la acción.

De

jueves, 3 de mayo de 2012


Encontrada la Caja Ronca

Por Fabián Núñez Baquero

12/06/2011

A Jorge Miño, muy estimado colega del ONFI y a los colegas que les encanta la ciencia ficción en el Ecuador

Los quiteños tienen un reloj del tiempo y otro del miedo: la Caja Ronca, que opera con otro horario y con un movimiento inverso, no solo en el sentido de las manecillas, sino en la tendencia de la Caja Ronca en funcionar en climas colindantes con el violín agudo  de los nervios, el pantano pegajoso de las crisis sentimentales y los pasillos silenciosos y abandonados.
Ya es hora de cronometrar la veracidad consumada de un artefacto que hasta hace poco sólo podía pasar por un lejano rumor de nocherniegos saltimbanquis en busca de emociones fuertes, o de emociones fuertes en busca de mitómanos  nocherniegos saltimbanquis con demasiados canelazos en la cabeza.
No sé cómo puede llamarse a una leyenda que ahora es comprobada, a un pálpito materializado o a un  objeto encontrado con pelos y señales. No hemos podido localizar a Levi Strauss o a Noam Chomsky para que nos ayuden en la interpretación totémica o lingüística, aunque dudamos que puedan sacar algo en limpio debido a su cerebro francamente empaquetado por la lógica aristotélica. Pero veamos de qué se trata.

Un científico severo pero desafortunado inventó a principios del siglo pasado la Caja Ronca, en un año que es mejor olvidarlo, porque fue la época de las epidemias y el hambre y por un bochorno helado que descendió de las copas de los volcanes. Por ahora vamos a dejar de lado la nota trágica de este insigne matemático y químico a quien confundieron con un  representante masón de la Logia de Lima y, por lo tanto, era, para el imaginario popular, un candidato ideal para espía peruano en busca de novedades logísticas y castrenses. Por supuesto la confusión barrial le costó un tratamiento con escopolamina, un vaciado de bolsillos y de vísceras y una nota  de veinte líneas a una sola columna en el Diario periodístico de doña Teresa Aquaviva, de feliz memoria.

 El inventor tenía en su haber una mezcla de Chamán con un poco de paciencia de relojero suizo aficionado a la chatarra nocturna. Dicen que conoció a Max Plank y que ayudó a sacar las estadísticas de la radiación negra. Otros aseguran que odiaba a Einstein y a la relatividad y que poseía un fervor religioso por la concha espóndila y por los polvos de la Mama Celestina. Hay que destacar que el cronista debe relatar con honradez todas las circunstancias, haberes y decires del objeto en estudio. Eso es los que hacemos los periodistas del ONFI.
Y el sitio donde comenzó a latir su cuerda de violoncelo o contrabajo, es muy discutido: unos dicen que se inició en las paredes milenarias del gran Bulevar de la 24 de Mayo, con acompañamiento del baboso croar de ranas histéricas y escandalosos tambores amazónicos.
Otros aseguran que en el lado nor-occidental de las riberas del Machángara debido a un fluir más cónsono, adecuado al resbalar de los minutos, del río que circunda la ciudad con su doble cola de milano equinoccial.
De todas maneras todos anotan que La Caja Ronca fue encontrada en despoblado, entre un río- que puede ser el Machángara o el San Pedro- y la quebrada, una de las múltiples que no se dejan notar fácilmente en esta serranía ducha en niebla y en  aparecidos.
Pero debemos consignar, como lo hicimos como testigos ante el señor Notario Bolívar Gaybor, en  el efímero y raro momento que tuvimos ante nuestra vista este aparato inubicable, que La Caja es demasiado obvia: parece una ocarina del tiempo cuando la plena vigencia de los reductores de cabezas les hacía frecuentemente experimentar con híbridos de testas coronadas y ayahuasca y cola de chivo, hasta los famosos injertos de tzantzas y voluminosas anacondas come reses completas.
Dicen que záparos, yumbos o jíbaros regalaron al científico amigo de Plank este invento, si se puede llamar así al traspaso receloso y con pánico de un objeto que ellos mismo ayudaron a nacer, crecer y proliferarse en el mundo de los vivos.
Brilla con piel de batracio y es más resbalosa  que la cangagua del Panecillo en días de invierno.
Tiene una voz gelatinosa, de miasma, húmeda y con una extraña confluencia de cristal esmerilado y güishes-güishes, por eso dicen que inició sus sinfonías en la Calle de las Herrerías.
Para agotar la discusión, concluimos con la versión que establece, casi fidedignamente, que la Caja inició sus saturnales en la sinuosa calle de La Ronda y en las inmediaciones del Palacio de Gobierno.
Quienes lo afirman destacan su murmullo amenazador que se percibe a través de su glu-glu cavernario, y que no puede ser interpretado de ninguna otra manera, sino por el resbalar de la exteriorizada mala conciencia de los gobernantes que han pasado por Carondelet : en las noches de  plenilunio se oye y se ve arrastrar cadenas, son frecuentes las  procesiones de cucuruchos pidiendo piedad por los robos cometidos al erario nacional, los crímenes bancarios y de lesa humanidad van atronando el silencio y, con sus crímenes y fechorías, mesnadas de pelucones disfrazados de payasitos inofensivos espantan a todos los vivientes.
 Pocos saben que los chirriantes y espeluznantes ruidos que oyen, y que parece perseguir a cada viandante, son también los ayes y las quejas de multitudes que han sido objeto de engaño y demagogia por parte de los llamados Presidentes, Ministros o Políticos en todas estas décadas. Esta es la conclusión definitiva que optaron los investigadores de Acuario y la Línea no Solamente Equinoccial en su Cumbre de Tzantzas y Aparecidos del 28 de febrero último.
Este reloj zurdo mezcla malos y fingidos arrepentimientos y lamentaciones reales de los pueblos.
Como quiera que sea, los estudiosos ecuatorianos de los Objetos No Fácilmente Identificables (O.N.F.I.), institución que labora sin fines de lucro, consideran irrefutable la existencia de este objeto sonoro, de ninguna manera esférico, móvil, estático y a la vez inubicable.
Tomamos el Catálogo de O.N.F.I. y leemos algunos extractos:
Caja Ronca, voz de pantano, croar de rana, campana de muelle diminuto que la encontramos más allá de las paredes en noches de insomnio, de desvelo o pesadumbre. Variante o francamente descendiente de la Caja de Pandora de los griegos, la cual, como sabemos, después de ser vaciada por la imprudencia y la locura, sólo guardó en su seno la esperanza. La Caja Ronca, en cambio, de tanto desesperar, de tanto regalar, como manirrota, todos los dones de la confianza del pueblo en los magistrados, ministros, diputados, seudo-redentores, disfrazados con piel de oveja, se ha quedado con la voz panizada, con un silencio de loca, que de tanto gritar se le rompieron las cuerdas de la garganta. Bien adentro- y esto sólo es visible en noches carentes de luna- brilla la ira amarilla, revolucionaria, de los pobres que están reuniendo en un matraz el infierno total contra los poderosos.

Al contrario de los objetos de nuestra especialidad, la Caja Ronca se deja percibir aún dentro del día y no sólo en los bosques poblados de sapos- como el Florón Mandinga o la Uña de la Gran Bestia- y con escenarios de plenilunio. El tic-tac monótono, apagado de la Caja es sólo aparente, algunos lo consideran como un espejismo inocuo que atenta contra la columna vertebral de los débiles noctámbulos, pero muy pocos perciben la acumulación de fuerza, de esta especie de Clepsidra atómica que está embutiendo grano a grano todo el poder cataclísmico de un pueblo en busca de su liberación definitiva….

sábado, 9 de abril de 2011

La poesía es eterna




La poesía es eterna
Por Fabián Núñez Baquero

No conozco expresión mas contundente que esta, refiriéndose a mi articulo,Ayer asesinaron a la poesía: Nadie puede matar la poesía, la poesía vive en cada arteria de la materia. Y pertenece a mi hija Nathalia. Este me parece un pensamiento muy profundo. La poesía está en cada arteria de la materia. Es decir, que es eterna e infinita como la materia, como sus arterias lo son. Entonces ¿quien puede matarla? O mas bien: Pretender matar a la poesía es un acto imposible, de imposibilidad absoluta. Y verbalmente, por teléfono, me lanzó un brillante aforismo concatenado: Nadie puede matar lo que ni siquiera sabe que existe, los ignorantes agno/poemáticos no tienen capacidad, no pueden matar lo que ni siquiera saben que existe, sencillamente no tienen blanco al que apuntar. Pensamientos que acato con sorpresa y con respeto: un ser perecedero como el hombre no puede matar a la sempiterna poesía. Estoy convencido que al inmortal Bécquer le agradaría una confirmación de lo que él ya lo expuso de alguna manera en su no menos inmortal poema:

No digáis que agotado su tesoro
de asuntos falta enmudeció la lira,
podrá no haber poetas,
pero siempre habrá poesía...

Pero Nathalia no se quedó allí. Aseguró que el panorama de desconcierto es hasta cierto punto mundial, no privativo de un solo país, pero que, a pesar de eso, debía también percibirse y dar a conocer los puntos positivos de cualquier mester de juglaría en cualquier poeta que por lo menos tenga producciones aceptables. Hablaba de una necesidad de que se haga conocer a los poetas y escritores de verdad, así como es necesario que se realicen conferencias, recitales en los recintos universitarios y colegiales y en lugares donde sea posible hacerlo. En realidad es todo un programa que tiene un contenido urgente y decisivo.

Pensé que bastaría que los maestros cumplan con su tarea de ensenar responsablemente lenguaje, y literatura y que, a la vez, como propio de su tarea, inviten a escritores y poetas para que den charlas o recitales en sus aulas. Pero nada de esto se da. Por el contrario parecería que se quiere levantar cada día mas una barrera de silencio, un muro de contención para impedir un verdadero progreso del arte de la palabra y hay casos en que los mismos maestros parece no tienen confianza ni conocimiento de su propio mester.

Otros poseen la pretensión de conocerlo demasiado y que ya no necesitan estudiar, peor enseñar lo que sea que ellos hayan alcanzado a asimilar. Y unos y otros no quieren, no desean que se den conferencias, recitales ni que sus alumnos ejerzan la tarea liberadora de la palabra. Los pocos jóvenes que tienen cierta inclinación por el arte son desmotivados, desmoralizados por los mismos maestros que no enseñan o que no conocen su propia materia o que, incluso tiene una presunción de ser artistas famosos o internacionales pero que no cumplen su labor como profesores.

Otros llegan a odiar la poesía porque han tenido la mala suerte de escuchar malos recitales de personas que fingen ser poetas o de francamente malos poetas cuyos textos no comprenden ni ellos mismo y que son tan disparatados como un cocodrilo dirigiendo la orquesta de Boston.

Nathalia insistió en que se lleve a cabo también recitales de musica, exposiciones de pintura, muestras de cine, pero bajo la guía autorizada de personas que verdaderamente conozcan del arte y no que vayan por simple pose o circunstancia a declarar paladinamente, me disculpan, pero aunque no sé de arte, voy a presentar esta exposición... como se ha atestiguado en varias ocasiones.

La critica debe llevar a la acción, repite Nathalia, a demostrar que los poetas y artistas son conductores de hombres y de pensamientos, de sensibilidad creativa y puntales de futuro, que pueden dar metas extraordinarias a los jóvenes. Ahora cuando existe un menosprecio evidente y soterrado para la cultura real, para el conocimiento, para la poesía, es bueno recordar que ésta es eterna, que ella hace venerables y respetables a los que en verdad se dedican a ella con conocimiento y verdad, con talento y nervios. Si podemos lograr que las personas tengan respeto por la poesía, por la cultura y por lograr que escritores y poetas lo sean de verdad, entiendo que daremos un paso de enorme importancia para el proceso vital del pensamiento y la palabra.

sábado, 2 de abril de 2011

Ayer asesinaron a la poesía



Ayer asesinaron a la poesía
Fabián Núñez Baquero
02/04/11

Tengo suerte para toparme con el disparate, como otros la tienen para encontrarse con un aficionado a celulares o hinchas del bolsillo ajeno. Ayer viernes 1 de abril tuve el despropósito de irme al Teatro México, donde antes se presentaban los cómicos del cine azteca, el Capulina o Tintán, Cantinflas o Sara García. Y gozábamos con esos cuates primerizos del celuloide náhuatl. Pero lo que vi ayer fue nada chistoso, fue mas bien una mofa barata contra el arte, pero con medios tecnológicos de punta, ni tortas ni pan pintado, nada más y nada menos que una criminal agresión al arte. El cine México está tan vistosito como el más parado de los locales de cultura. Lástima que ahora sea cómplice de un crimen de lesa poesía. Porque los que hicieron el programa de un grotesco y atrabiliario “boxeo poético” ayer asesinaron a la poesía. De hecho lo vienen haciendo desde hace una década, aunque ayer lo realizaron con más saña, más convicción.

Me explico. Se supone que cuando le invitan a uno a un recital poético, el arte máximo, se prepara uno para la fiesta del lenguaje donde cada creador no sólo que presenta sus inventos, sino que se responsabiliza con su palabra viva, con su canto. Por más que sea un gallinazo ridículo entonando obtusas melopeas desde un tejado desventurado, al menos tiene el coraje de afrontar al público, de probar su creación. No importa que llame “poemas” a su sagrada afición a la nada de su nada, igual arriesga el pellejo leyendo sus esperpentos. Sabe, como el más modesto hijo de vecina, que la palabra, la suya, debe defenderse sola: o gusta o disgusta o le aplauden por compromiso, por costumbre, o le aplauden porque a la gente les agradó.

Hasta el más humilde romancero del estero o de la Cochinchina Baja conoce que la palabra tiene olor, sabor, ritmo, melodía, música, imagen, destello, fulgor. Conoce que la palabra- al contrario de lo que publicitan los ignaros prepotentes de la comunicación- genera diez mil imágenes. Sí señores, la palabra con chispa es más rica que el denominado “Septimo Arte” y que todos los bodrios llamados “clips” que producen unas cefaleas graves al final de la columna vertebral. En suma, la palabra no necesita acompañamiento ni de sonidos ni de celuloide ni de la batahola de toda la cohorte de ranfleros percusionistas de la Corte de los Milagros del Siglo XXI.

Pero con un poco de paciencia y de saliva, hasta se puede tragar uno, es decir el poeta, una atinada semiótica de cine y música que tenga concordancia de alguna manera con los nervios y las antenas que el poeta despliega en sus ensoñaciones habladas.

Pero figúrense que ayer nos mandan- así como Gadafi manda morteros y aviación para asesinar a opositores y pueblo pobre-, nos mandan unos ruidos traídos de las pesadillas de los autistas en estado de colapso o, mejor, de el rechinar de tapacoronas en el suelo de piedra que conduce al Yavirac. Nos embuten voces distorsionadas que parecían de cadáveres de zombies en los Trillers de vampiros. Nos hacen tragar retazos de filmaciones que seguramente fueron realizadas por borrachos vomitando en las calzadas de ciudades transitadas por seres hediondos o leprosos.
Y, de paso, van aplastando como buldozzers de la cultura,de la sacrosanta poesía, las voces de la inefable proteccionista Fernanda Espinoza, de Iván Oñate, el pobre, que ya en su mal poema tenía malos proyectos de ahorcarse en un mal árbol, y que ahora le resulta difícil y peliagudo porque se le opone el ruido mayor del mayor aculturado del Ecuador, Mesías Mayguashca y consortes, musiqueros electrónicos.

Al infaltable Jorge Enrique Adoum le manchan con pisotones visuales untados de estiércol, Al Humberto Vinueza le escupen en la cara con paisajes negros y bombos de mala muerte,menos mal que al Guamán Poma Puma le permiten hablar en su propio idioma natural, el desconcierto; al ya vetusto poeta real Efraín Jara Idrovo le meten en una colada que cuando despierte lo menos que hará es lavarse la cara y la boca porque no olerá a incienso.

¿ Pero qué hace la señora Catalina Sojos en esta olla de grillos siendo como es ella una tranquila habitante de Cuenca? ¿Qué culpa tiene el poeta Siguenza o el arquitecto Guido Díaz de ser como son y haber sido como han sido? ¿ Por qué se vuelven a burlar así del tierno poeta de la bicicleta tzántzica que no ofende a nadie y que pernocta ahora en la Politécnica? ¿ Qué pito toca el muy señor don Iván Carvajal, absolutista desedeñoso de las certezas y cáustico defensor de Pirro? ¿Por qué le emporcan sin motivo al cristiano arrepentido Fernando Cazón si él de todos modos se irá por propia convicción al Purgatorio? Seguramente al muy robusto comedor a tiempo y vividor de lo mismo, señor Alan García algún rato se le va a poner bien mala la digestión por culpa de este pugilato de alaridos.

Permítanme que ni siquiera le nombre al señor Serrano, profe de la Universidad Andina, porque resulta una anomalía literaria y una falta de respeto al auditorio. Y el embajador español que en off se reía a mandíbula batiente de todo este chanchullo de pite lengua y desbarajuste mayor, tiene la ventaja de volverse a España si mucho vuelve a repetirse esta carnicería poética, sea en Chimbacalle o en la Loma de Puengasí. Mientras que nosotros nos quedamos aquí a sufrir a estos genocidas de la poesía, sicarios de la belleza fletados por las alcantarillas del estado.

De todas maneras le manifestamos al festivo señor embajador hispano, no todos somos así, no se haga malas ideas, la enajenación es sólo propiedad privada de los atrasados posmodernistas
El teatro México se llenó de guitarras que nunca habían sido tocadas y que bajaban de un cielo de tramoya y de ficción tratando de burlarse de todos los poetas participantes, de los renombrados Musó y demás burócratas de la cultura que vienen lactando por más de treinta años los beneficios del timo estético.

Las guitarras nuevitas sin tocar que bajaban del cielo raso del escenario, reflejan el vacío, el silencio, la simulación del arte, el asesinato de la poesía. Lo que no se sabe a ciencia cierta es sí los sicarios actuales dueños de sintetizadores y los polvos de la Mama Celestina empleados en esta bulla, fueron los asesinos de una poesía viva o los criminales de una poesía ya muerta, pisoteada y acribillada por los mismos supuestos poetas que se prestaron ayer ( y ayer más de una década) en ser cómplices, coautores y encubridores de este asesinato a la más alta conquista del hombre: el lenguaje poético.

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jueves, 10 de marzo de 2011

Como mazorca de maíz se desgrana el capitalismo



Como mazorca de maíz se desgrana el capitalismo
(Ligeras reflexiones de la revolución mundial)
Por Fabián Núñez Baquero
10/03/2011

La revolución mundial que se desgrana como mazorca de maíz en Medio Oriente y África nos permite hacer una serie de consideraciones que yo las llamaría filosófico- políticas si no estuviera pared en medio el temor de parecer abusivamente especulativo. Como cuando se levantan las placas continentales o se friccionan los estratos telúricos, las masas sacuden con energía atlántica los pilares del capitalismo. Así como la Tierra obedece a sus propias leyes internas cuando produce cataclismos, las masas hambrientas, desempleadas o que a lo mucho consiguen con mucho esfuerzo dos dólares para engañar el hambre del día, también se alzan siguiendo los dictados de su propia necesidad y de su fuerza. Muchos creen que la Tierra no piensa cuando extermina las especies, pero no es así. Sólo que su modo de pensar no tiene nada similar al modus operandi del hombre, ni siquiera del planeta hermano.

De la misma forma, parece que las masas aguerridas cuando clavan puñales a los retratos de Gadafy o incineran esos libros folclóricos para turistas politiqueros llamados “La Revolución Verde”, o se arman y combaten a muerte a pesar del malgenio del monstruo libio y su ejército profesional, muchos dicen que tampoco las masas piensan. No es así. Su pensamiento es radicalmente distinto al de las clases dominantes que usan botox- como el pelucón Gadafy o que poseen billones de dólares amontonados en sus jaimas para comprar mercenarios que asesinen a los pueblos insubordinados.

Mubarak era el billonario más escandaloso con una faraónica fortuna de más de 70 mil millones de dólares y Ben Alí de Túnez quería- imitando a un paisano sudamericano que sacaba el dinero por costales del palacio presidencial-llevarse por quintales el oro del pueblo , amasado con sangre y lágrimas del proletariado tunecino.

Es obvio que los jeques o reyezuelos obesos de fortuna y con cerebros hinchados de pereza, piensan distinto- si es legítimo invocar que piensan- que el humilde joven que toca en vano las puertas del empleo o que la madre para quien es toda una epopeya prender el fogón de su destartalado hogar. Las masas se lanzan a la revolución porque quieren igualdad real y porque no aceptan morirse de hambre. Esto talvez no sea nada filosófico pero es real.

Las masas han estado confundidas- es verdad- por décadas, cuando han visto que un “revolucionario” como Gadaffy, que alguna vez tuvo una posición contestataria frente al imperialismo, poco a poco y lentamente se llenaba de riqueza, imitaba al rey Midas y establecía un nepotismo de película instalando a sus ocho hijos como príncipes entre mendigos.( Otro coronelito ecuatorial hacía lo mismo de paso que practicaba el trote y ponía a mediocres energúmenos como embajadores o funcionarios de estado). No lo entendían pero empezaron a dudar de la revolución y del mismo coronel y hasta de los mismos amigos famosos como Chávez o Castro u Ortega que lo elogiaban a todo vapor y hacían convenios internacionales con él.

Al contrario de lo que pasa entre los intelectuales y la clase dominante, el proletariado no gradúa a nadie de revolucionario. Sabe que hasta los más buenos se quiebran y cambian y el coronel popular de ayer se transforma, por la leyes del sistema de la ganancia, en el monarca hipocondríaco escoltado por docenas de enfermeras bonitas y cientos de feos guardaespaldas. Pero la dialéctica materialista nos enseña que cualquier hombre- por revolucionario que sea- se transforma en capitalista si es que el caldo de cultivo- el sistema del lucro- no es eliminado del entorno.
Gadafy nunca luchó contra el capitalismo: siempre fue un militar patriotero y nacionalista que odiaba los principios de la igualdad económica y social que plantea el socialismo científico. Su concepción era tribal: la Jamarihiya libia para él era la yuxtaposición de Tribus conformadas como los consejos de apoyo o defensa a la revolución cubanos; por, en esencia, soplones de clase media organizados y publicitados en un libro de estado que era un juguete esnob para los burguesitos del Tercer Mundo que se congregaban a “estudiarlo” en Venezuela o en la Cochinchina.

Cuando Gadafy repite que él es Libia, tiene razón, es que Libia es capitalista, y él es su representante más forrado en petrodólares. Pero la mayoría de los libios, trabajadores y pobres, no son capitalistas, pueden ser de Libia o de cualquier parte, total no tienen dónde caerse muertos, prefieren morir combatiendo. Stalin también decía ser revolucionario y hasta logró camuflarse ante los ojos del mundo como representante del socialismo de Lenin y Marx, pero, a la final, todos sabemos, que fue un genocida de millones de verdaderos revolucionarios y puso los cimientos para la restauración del capitalismo en la ex URSS, Europa del Este y China. Y Stalin, el forjador de la espuria teoría del socialismo en un sólo país- ahora requete refutada por la historia- era, no hay que decirlo, más nacionalista que Primo de Rivera o Rafael Correa.
Primera conclusión: el poder y el pensamiento de las masas es radical, está a la izquierda incluso de los revolucionarios, son distintos hasta la raíz de los procesos mentales y de acción de las clases dominantes.

Segunda conclusión, el socialismo nada tiene que hacer con caudillos nacionalistas patriarcales así se disfracen de socialistas, recurran a los comités de defensa de la revolución, o a las asociaciones burocrático-tribales. Hay que huir como a la peste de ellos y hay que combatirlos.

Pero también es cierto que, luego de tumbados los regímenes árabes, el pensamiento de las masas recién se da cuenta de que hace falta un liderazgo ya no militar, ya no de radical necesidad solamente, sino de preparación del régimen futuro. Las masas tumbaron tres presidentes en Ecuador pero para depositar en bandeja de plata el poder a las mismas clases dominantes. Los Forajidos y las Asambleas Populares en Ecuador a la final trabajaron para instalar a un presidente capitalista improvisado que tuvo que recurrir al mismo personal de la tan odiada partidocracia y a peltres asambleístas peores que los mediocres diputados de los parlamentos anteriores.

En Egipto se unieron para derrocar a Mubarak tirios y troyanos, musulmanes y cristianos. Pero ahora, a falta de un liderazgo revolucionario, empiezan a sacar las uñas intereses económicos concretos disfrazados de tendencias religiosas. En Túnez tampoco hay liderazgo revolucionario. Ni en Bahréin ni en el Yemen ni en Libia, ni en todo el mundo árabe ni en el mundo. Lo decía claramente León Trotsky: Hay una crisis mundial de liderazgo revolucionario.
Tercera conclusión: Las masas son de raíz revolucionarias pero esto no quiere decir que sean conscientes de construir un liderazgo revolucionario que tenga programa y principios, como el albañil que no sólo tiene la plomada y el bailejo, sino el plano y los cálculos del ingeniero.
Cuarta conclusión: la falta de liderazgo revolucionario es de carácter mundial no sólo del mundo árabe.

¿Pero, en definitiva, qué significa en realidad un liderazgo revolucionario? Es como preguntar, ¿quién es en verdad un ingeniero? La respuesta segunda es relativamente fácil: Aquel que conoce las leyes de la destrucción y la construcción. Aquel que puede demoler elegantemente un edificio o construir con sapiencia y eficacia un rascacielos. Responder a la primera pregunta ya no es tan sencillo.

Un liderazgo revolucionario también debe conocer las leyes que rigen la construcción y destrucción de una sociedad. Sólo que ya no trata con ladrillos o cemento armado, sino con personas. Y esto ya implica conocimientos que no sólo subordinan a la ingeniería sino que abarcan todo el conocimiento humano, al menos en su forma básica y generalizada. Por eso la política es una ciencia, y la política revolucionaria la ciencia de las ciencias. Y la ciencia, como se sabe, siempre va a los problemas medulares con instrumentos complejos pero sencillos.

¿Qué es lo medular en la revolución mundial desplegada en África y el Medio Oriente? La sobrevivencia de regímenes capitalistas atrasados, de forma tribal, patriarcal o monárquicos que condenan al hambre a la población por la dictadura de la propiedad privada. ¿Y entonces, qué es lo que se debe hacer, si ya se derrocan estos regímenes? Eliminar la propiedad privada de los medios sociales de producción, que están- como el petróleo y el dinero en manos de Gadafi- que se encuentran en manos de los jeques y monarcas y la clase dominante a la cual ellos representan.

Si no se elimina la propiedad privada, los monarcas o jeques tribales resurgirán disfrazados con otros nombres y camuflados en clases o castas distintas. Es este problemita el que debe resolver un liderazgo revolucionario. Y, como es obvio, tendrá que recurrir a la ayuda de la clase obrera internacional, al liderazgo necesario para cambiar el modo de producción global capitalista responsable de la desigualdad y el hambre mundial. Por supuesto, esto implica una serie de factores, uno de los cuales y de mayor importancia, es la perspectiva. Si queremos simplemente cambiar personal y que siga la misma desigualdad, no hace falta perspectiva, sirven bien partidos u organizaciones que se preparan en elecciones o para poner un caudillo o un nuevo grupo de democracia capitalista. Pero si queremos resolver de una vez por todas la desigualdad, hace falta cambiar todo, y eliminar el propio modo de producción capitalista, la célula cancerosa de la ganancia que está ahora amenazando con la destrucción total a la humanidad.

Es imposible- de imposibilidad absoluta- resolver de otra manera- y con cualquier liderazgo nacionalista de buenas intenciones- la ya catastrófica crisis del capitalismo que obliga a la burguesía asaltar bancos y sistema financiero en EEUU y Europa para seguir manteniendo su minoritaria vida parasitaria y condenando al infierno de la inanición a miles de millones de seres humanos en el planeta.

viernes, 12 de marzo de 2010

Almirante Nemo



Almirante Nemo
Por Fabián Núñez Baquero
26/02/10

En el tiempo de las uvas verdes y las tórtolas tempranas, cuando escribí Voces Errantes, me sentía más sólo que un palo encebado y con una timidez de último venado de la Amazonía. De alguna manera me había dado modos para escribir hasta en la garita de guardia sin papel ni lápiz sólo con la flotante memoria recalcitrante y la boca musitando en la oscuridad de la noche y repitiendo una y otra vez para que no se me esfumen las palabras que habían fijado el humo de la visión. Y ahí no me sentía el Almirante Nemo que circunvalaba los arrecifes de la Isla del Muerto o que dividía mis aguas a mis anchas en esa irremediable faja de playa de Jambelí. No, mas bien me hacía a la vela como argonauta terrestre y fingía que la nevada que se sentaba sobre mi capote de baboso recluta era un poco marciana o por lo menos de algún paraje nórdico más allá de Stocolmo. Hoy tengo una soledad un poco más empinada que me sigue por la escalera mientras más asciendo y trato de salvar los muebles. Pero digo y me nombro y me renombro Almirante Nemo. Es que si antes pilotaba el silencio y la desventura con fiel dedicación de poeta decapitado, ahora me parece que tengo la cabeza en el puesto pero me faltan piernas y siempre estoy buscando que alguien me lance la soga para no ahorcarme.
Es que estoy en los sargazos de los blog. Soy el Almirante Nemo de mi propio blog. Se supone que tengo a disposición no sólo mi bitácora y mi periscopio, sino una gran variedad de crustáceos, un tiburón azul remoto y una orca de esas que no te llevan a mucha profundidad. Pero de que estoy a fondo estoy a fondo y mi submarino se desliza con una variedad sinfónica de peces anclados en la tenaz cromatografía del océano. El blog del Almirante Nemo se llama Umbral de las Voces. En él no sólo hay sirenas rompeolas y atrapa maridos,y Neptunitos en busca de doncellas submarinas, sino hábiles hipocampos deslamparados, corales ligeros y libres, esponjas más matutinas que el mango solar y una rosa madrépora más estallante y fecunda que las perlas paridoras. De estar bien poblado estoy bien poblado. Es una situación como para no quejarse y mas bien que le permite a uno acercarse al filo y tocar el arpa de las profundidades con virtuosismo de delfín no manoseado. Hay que decir la verdad. Pero el asunto es que sigo siendo un islote mondo y lirondo, una nariz de sílice helada haciendo tumbos en la estela procelosa. Y claro, no me visitan. Como Almirante que soy esta incómoda situación me tiene sin cuidado. Pero en mi libro de visitas no hay una sola firma. Y hasta una que había, han hecho el favor de quitarla. Parece como que se asustan porque proclamo la igualdad real o porque no mantengo el mismo estilo literario, como si la tontera de exhibir un sólo lado del espíritu fuera algo admirable y no monótono. Pero hay gentes que desean obligarle a uno a permanecer en cuclillas toda la vida o con la muleta de apoyatura de varios filósofos con sus citas correspondientes. Mi batiscafo no sirve para eso. Si estoy soportando alta presión por lo menos tengo el derecho de ser multilingüe y parlero, una especie canaria y de género ruiseñor. Que los mil rostros que poseo no sean un óbice para que usted, amigo lamparoso, no asiente su pie en el dintel y diga anchuroso y Ulises: hola almirante Nemo, vengo a ver con qué fauna se rodea y por qué diablos usted no aterriza de vez en cuando.

sábado, 4 de abril de 2009

Los fariseos de la cumbre del G-20



Esta es una Cumbre que reconoce- por defecto- la caída en picada del sistema capitalista, la quiebra del crédito y la confianza, el papel de primera jugado por la clase dominante para seguir sosteniendo el capitalismo ficticio basado en el tóxico sistema financiero y bancario, y de que con tantos billones de dólares invertidos en entes y personajes parasitarios, bien podían arreglarse todos los problemas del mundo actual sin tanta tramoya y tanta farsa. Además, ha demostrado que no basta tener la razón, como la tienen miles de millones de pobres en el mundo si quienes gobiernan son un puñado de millonarios que llevan toda el agua a su molino y tienen el poder.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Me impides con recuerdo


Sandra Rodino>

Me impides con recuerdo

Fabián Núñez Baquero
15/11/08

El arbusto del tiempo quema sus bengalas
cuando todo aparece que termina en la noche
y tu ya no estás con tu blusa de destellos fragantes
quién sabrá mañana que pusiste un muro de flores en la estancia
y que yo quebré la copa de bastos de tu ausencia
con delicadeza de astronauta sin atmósfera

Un día supe lo que es aterrizar en la hojarasca de tus senos
y no puse ningún reparo en ahogarme de perfume
ni mis ojos se cerraron en la rauda emoción de tus labios
cuando yo oí las sinfonías de tus frases incompletas
y esa manera de morir varias veces en mi pecho

Rodeado estoy ahora del tumulto del mundo
y solo puedo vivir porque tú no me dejas la salida
porque te pones frente a frente en el recuerdo

domingo, 20 de julio de 2008

Los poemas eternos

A MIS SOLEDADES VOY…

Lope de Vega ( español)

A mi soledades voy,
De mis soledades vengo
Porque para andar conmigo
Me bastan mis pensamientos.

No sé qué tiene la aldea
Donde vivo y donde muero
Que con venir de mí mismo
No puedo venir más lejos.

Ni estoy bien ni mal conmigo,
Mas dice mi entendimiento
Que un hombre que todo es alma
Está cautivo en su cuerpo.

Entiendo lo que me basta
Y solamente no entiendo
Cómo se sufre a sí mismo
Un ignorante soberbio.

De cuantas cosas me cansan
Fácilmente me defiendo
Pero no puedo guardarme
De los peligros de un necio.

Él dirá que yo lo soy,
Pero con falso argumento,
Que humildad y necedad
No caben en un sujeto.

La diferencia conozco
Porque en él y en mí contemplo
Su locura en su arrogancia,
Mi humildad en mi desprecio

O sabe naturaleza
Más que supo en este tiempo,
O tantos que nacen sabios
Es porque lo dicen ellos,

Sólo sé que no sé nada,
Dijo un filósofo, haciendo
La cuenta con su humildad,
Donde lo más es menos.

No me precio de entendido
De desdichado me precio
Que los que no son dichosos
¿cómo pueden ser discretos?

No puede durar el mundo
Porque lo dicen, y lo creo,
Que suena a vidrio quebrado
Y que ha de romperse presto.

Señales son del juicio
Ver que todos le perdamos,
Unos por carta de más,
Otros por carta de menos.

Dijeron que antiguamente
Se fue la verdad al cielo;
Tal la pusieron los hombres
Que desde entonces no ha vuelto.

En dos edades vivimos
Los propios y los ajenos;
La de plata los extraños
Y la de cobre los nuestros.

¿ A quién no dará cuidado,
si es español verdadero,
ver los hombres a lo antiguo
y el valor a lo moderno?

Todos andan bien vestidos
Y quéjanse de los precios,
De medio arriba, romanos,
De medio abajo, romeros.

Dijo Dios que comería
Su pan el hombre primero,
En el sudor de su cara
Por quebrantar su mandamiento,

Y algunos, inobedientes
A la vergüenza y el miedo,
Con las prendas de su honor
Han trocado los afectos.

Virtud y filosofía
Peregrinan como ciegos;
El uno se lleva al otro;
Llorando van y pidiendo.

Dos polos tiene la tierra,
Universal movimiento:
La mejor vida, el favor,
La mejor sangre, el dinero.

Oigo tañer las campanas
Y no me espanto, aunque puedo,
Que en lugar de tantas cruces,
Haya tantos hombres muertos.

Mirando estoy los sepulcros,
Cuyos mármoles eternos
Están diciendo sin lengua
Que no lo fueron sus dueños.

¡Oh, bien haya quien los hizo
porque solamente en ellos
de los poderosos grandes
se vengaron los pequeños!

Fea pintan a la envidia,
Yo confieso que la tengo
De unos hombres que no saben
Quién vive pared en medio.

Sin libros y sin papeles,
Sin tratos, cuentas ni cuentos.
Cuando quieren escribir
Piden prestado el tintero.

Sin ser pobres ni ricos
Tienen chimenea y huerto;
No los despiertan cuidados,
Ni pretensiones ni pleitos;

Ni murmuraron del grande
Ni ofendieron al pequeño;
Nunca, como yo, firmaron
Parabién ni pascuas dieron.

Con esta envidia que digo
Y lo que paso silencio,
A mis soledades voy,
De mis soledades vengo.

domingo, 20 de abril de 2008

problemas del mundo contemporáneo

No sólo de pan vive el hombre
( Reflexiones casi cristianas sobre la igualdad alimenticia)
Por Fabián Núñez Baquero
18/4/08

No sólo de pan vive el hombre, decía ya Cristo hace más de dos mil años, y nosotros podríamos repetir ahora este aforismo incluso sin el permiso de los fatigosos economistas que creen que las reglas del Mercado son el non plus ultra para garantizar y eternizar la ganancia. Cristo, como es sabido, en lugar de llamar a producir más- como se podría creer que es la primera receta para combatir el hambre-,dijo otra cosa, y es más, él dio el ejemplo- cuando multiplicó pocos panes para que las muchedumbres hartaran su estómago-, diciéndonos clara y terminantemente que el problema no es de la producción solamente, sino sobre todo el de la distribución, el de la equidad, en que todos tengan su pan y su harina. En el tremendo sistema patriarcal de su época, plagado de privilegios, el que un hombre como él hiciera alcanzar pocos panes para muchos, con toda razón puede ser catalogado como un milagro y así lo creyeron sus contemporáneos.
Es claro que si él viviera ahora, tendría un problema gordo que resolver: cómo repartir el pan para 6 mil millones de personas en el menor tiempo posible y sin que se alteren las reglas de absoluta igualdad. Él no repetiría- como hacen los loros de la prensa y la economía- que el Mercado, es decir las fuerzas ciegas de una sociedad que se mueve sólo por el deseo del lucro, lo puede todo y lo regula todo. Él, con toda seguridad, habría insistido en la noción de que mejor es repartir el pan que haya entre todos, antes que la bronca de la desigualdad se extienda en todo el globo. Después de todo para eso preparó a doce discípulos- talvez trece, con María Magdalena-,para que ejerzan un gobierno mundial- de hecho el cristianismo es un gobierno mundial- y para que resuelvan el arduo problema de multiplicar( léase, repartir por igual) los peces y el pan, la lenteja y la mermelada.
Pero el gobierno mundial de los discípulos de sus discípulos ya no sirve para nada, a lo más para que su máximo representante ejercite el poco efectivo oficio de turista y de visitante a gobernantes indeseables e ignorantes, en lugar de ir a ver a los pobres, como lo hacía él. De hecho ahora ya nadie se preocupa por los pobres, aunque éstos- cosa imposible de creer- somos más del 98% de los 6 mil millones de personas que pernoctamos en el planeta. Y Cristo, aunque supuestamente está en el cielo, sigue siendo pobre y su doctrina de alguna manera propugna el gobierno de los pobres. Aunque, por otro lado, el lado depresivo de su doctrina patrocinaba la fea perspectiva de que siempre tendréis pobres entre vosotros.

Por supuesto que Cristo no abandonaría su posición como abanderado de la igualdad, pero tampoco aceptaría que- como el caso de Venezuela- la gente sólo se dedique a recibir billete y a no producir nada. Es decir que no tenga qué repartir y sólo se confíe en que otros les den produciendo. Pero tampoco aceptaría la demagogia malévola de levantar- como en Cuba- las prohibiciones a la producción agrícola, a visitar y cohabitar en hoteles caros y a comprar teléfonos celulares, cuando la mayoría de la población no tiene para tomarse un helado o para el transporte cotidiano y sólo unos pocos disfrutan dólares que les mandan sus familiares emigrantes o que se sirven de la mamadera del gobierno.
Cristo jamás podría estar de acuerdo con Creso (Léase banqueros y financistas) a quien todas las cosas se le convertían en oro y que, por lo mismo, padecía de una tremenda anemia y casi andaba sistemáticamente deshidratado. Con seguridad él propondría una nueva parábola con respecto a cómo un hombre tiene cualquier cantidad de dinero en el bolsillo pero que se muere de sed o de hambre porque, a pesar de ser multimillonario, no encuentra una papaya o un litro de leche en el mercado. Sería una parábola hermosa- aunque muchos creerían que Cristo lo hiciera con dedicatoria a los venezolanos o a los parásitos de Wall Street. Cristo les trataría muy mal a aquellos indostánicos que en lugar de tomarse la leche de la vaca o comer su carne, se la pasan adorándola hasta cuando ésta se cae de vieja. De éstos no haría ninguna parábola por considerarlos absolutamente necios.
Cristo, desde luego, lo que hubiese hecho es reunir a sus discípulos- a su gobierno mundial- para que se pongan de acuerdo en cómo evitar al Creso venezolano, a la cruel demagogia cubana, a la parasitaria clase que evapora el dinero - es decir, el sudor-en la Bolsa de Valores, y repartir por igual la papa y el centeno en todo el planeta. Y esto no debe verse como una abusiva generalización de la personalidad de Cristo. No. Recuerden que cuando la mamá de dos discípulos se le acercó para recomendarles a Jesús para que ellos se sienten a la derecha de Cristo en el reino de los cielos, él le paró de una, en seco, diciéndole que no había tal, que en su reino no había lugar para la desigualdad.
Por lo que no es traído por los cabellos pensar que Cristo habría recomendado que toda la producción de la Tierra sea repartida por igual entre todos sus habitantes: los que tienen quinua boliviana recibirían trigo norteamericano o ucraniano; el maíz andino-meso americano se repartiría en todo el globo a cambio de leche holandesa, el atún y el plátano ecuatorianos a cambio de ropa Saint Laurent o automóviles Mercedes Benz. Lo que no lo hubiese permitido o recomendado es que se use el maíz para producir etanol mientras gran cantidad de habitantes mexicanos o de donde sea bostezan con el estómago en el espinazo, o que se despueble la Tierra de árboles porque éstos permiten la fecundidad agrícola. Pero dar de comer a todos, cumplir el milagro del reparto igualitario de los alimentos es un problema mundial de un gobierno mundial, el Reino de Dios que buscaba Jesús.
De modo que Cristo sería el pionero- como siempre- en decir ,en insistir que se cumpla, la formación de un gobierno mundial de los pobres para resolver el problema de la alimentación de modo que éste trabaje para que nadie se muera de hambre en el planeta. Esto implicaría que la tierra tendría que ser trabajada colectivamente y sin ningún jayán perdonavidas haciéndolas de propietario y con derecho a subir precios, a venderla para fundar caras ciudadelas con hipotecas jamás pagables o mermar la cantidad del reparto en la producción y en la igualdad, Este sería el único modo de parar las movilizaciones mundiales por la desigualdad alimenticia. ¿Por qué la gente va a realizar manifestaciones- o robar o matar- si tiene el estómago lleno? No olvidemos que Cristo, igual que los musulmanes e hinduistas hacen la apoteosis del hambre: el uno ayunó 40 días en el desierto, los otros practican el ayuno del Ramadán y los últimos- como en el Artista del hambre de Kafka- lo ejecutan cotidianamente, casi como un arte. Pero en todos estos casos el hambre no tiene la presión negativa, desesperada de lo que es no tener, no disponer, ser imposible el acceso a los alimentos: una cosa es tener hambre por hobby y otra padecer hambre por necesidad, porque los precios son inalcanzables, por carencia, por pobreza, por desigualdad económica.
Para que todo sea para mejor, Cristo dispondría que los comerciantes e intermediarios sean eliminados y se integren en el proceso de producción y de reparto equitativo de la riqueza y la alimentación. Pero los Ashkenasim- la clase dominante judía- sabían que lo que proponía Cristo era nada menos que la eliminación de todo privilegio y de la forma de producción de la riqueza para unos pocos. Por eso conspiraron para matarlo y utilizaron a un mismo discípulo suyo- a un supuesto militante de la nueva doctrina comunitaria- para cumplir esta meta.

No sólo de pan vive el hombre, es cierto, pero sólo una insignificante minoría en el globo vive de las treinta monedas que Judas cobró para que su maestro- quien luchaba por eliminar la desigualdad económica y social de su época- fuera crucificado por los representantes de Creso en la comunidad judía.

¿Hasta cuándo?…

¿Hasta cuándo?… P or Fabián Núñez Baquero 18/03/22   ¡ No más guerras por Dios! ¡ No más negocio...