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viernes, 19 de febrero de 2010

Isadora: Un estreno sin estreno

Hay un lugar llamado...
Isadora: Un estreno sin estreno
Por Fabián Núñez Baquero
19/02/10
Rompiendo la ya vieja y sana costumbre de no dejarme atrapar así no más por espectáculos riesgosos o que exigen que uno tenga una gran dosis de estoicismo masoquista, fui a la presentación de un libro llamado Isadora de una dama llamada Rocío Soria. Y créanme que no me gustó para nada el asuntito. No me refiero ni al libro ni a la dama porque los dos recibieron una agresión parecida al regalo que le hizo el Rey de España a Chávez con la leyenda: “¿Por qué no te callas?”
Me explico. La sala del Ministerio de Cultura, con butacas de confort siglo XV, tienen una espléndida inutilidad: la de ser terriblemente incómodos: sólo la primera fila puede disfrutar del espectáculo, el resto debe contentarse con el turbio escuchar y la mirada al cielo raso. Para viejos escuchantes como yo esta insólita rémora hasta nos era favorable: podíamos disfrutar de la palabra monda y lironda- la poética, desde luego- sin el estorbo de tramoyas, malabaristas en segundo plano o actores con zapatos griegos de tres pisos. Eso sí se pudo ver demasiado bien al maestro de ceremonias estropeando a Bécquer y pidiendo la inveterada limosna para el arte.Buena intención de su parte siempre y cuando sepa en qué consiste el arte. Todo esto estaba tragable, hasta el bullicio que metían los armónicos miembros de la Orquesta Sinfónica apostados en la puerta del Ministerio reclamando autonomía orquestal a un señor llamado Noriega quien- parece- desea canibalizar los denominados entes culturales.
Lo que me pareció un verdadero desacato a la femeinidad, al libro, a la autora, y a los por demás pacientes espectadores, fue la intervención del famoso culturólogo Darío Moreira: de forma descoyuntada y ramplona conversó más de una hora sobre lo que él llamó estética y dos minutos sobre el libro y la autora. Se disculpó porque un considerable tiempo- parecido a un siglo- ya no escribía. Valiente afirmación de un burócrata de la cultura. Yo diría un despliegue de generosa veracidad consigo mismo, inusual en medios donde por haber escrito una carta alguna vez ya se creen merecedores al podio del atleta olímpico del año. Dijo que el libro le hizo sufrir mucho- no por no haberlo leído,no- sino por su dificultad en leerlo, por su- palabra suya- complejidad. Pero eso si se refirió cinco veces a Kierkeegard insistiendo en no sé qué repetición- una especie de supuesta categoría estética incoada por el autor del tratado de la desesperación y otro de la angustia. Habló de un tópico pocas veces entendido: Aristóteles en su Poética no trató de poesía sino de estética. Pero claro, no dijo que para Aristóteles la poética era, sobre todo, la épica y la tragedia, el drama. Para abreviar, me dio la impresión de estar asistiendo a una galería de zapatos rotos o un museo de muñecas despanzurradas, una especie de nuevo Avatar creado por un mago de pacotilla criollo desinflando- sin motivo- a mamotretos desventurados, usando a Pfeifer- el autor de Qué es la poesía-, al aparentemente inofensivo filósofo nazi Heidegger , al circunstanciado Ortega y Gasset, a Quevedo y a uno de sus sonetos de la muerte, y, sobre todo, refiriéndose a sí mismo como cómodo ensayista y como incapaz de crear un sólo verso en su por demás ajetreada y culturada existencia.
Moreira se ocultó en su charla desvencijada para no decir nada del libro: no sé si porque éste no merece se lo aplique los códices de Pfeifer y la estética, o porque él mismo ya no puede ejercer sus supuestos dones de ensayista. O, mejor, talvez para no perjudicar a la autora o por impotencia racional. En cualquier caso, yo diría con razón, Moreira me hizo añicos la noche, me confirmó que Moreira no ha leído a Aristóteles ni a los griegos- o si lo ha hecho, -en un tiempo de los buhos del Terciario- ya lo ha olvidado: ellos hicieron una recomendación fundamental: ser equilibrados, guardar la regla de oro del equilibrio no sólo en las pasiones sino en el difícil juego entre razón y sinrazón. Y a nadie le parece racional que alguien hable más de una hora sobre un tema para el cual no se le ha invitado y concluya diciendo que el libro Isadora le ha hecho sufrir mucho por ser muy complejo. Conozco a muchas personas a quienes hubiese gustado regalar la camiseta del rey Alfonso de España al culturólogo. Pero existen apetitos que desgraciadamente no se pueden cumplir.
Y como el presentador no abordó en realidad su evaluación del libro, podemos decir paladinamente que fuimos a un estreno sin estreno de un libro existente pero aún inexistente, en una noche que existió y no existió en la noche de estos tiempos.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Cuestionada Teoría Geocéntrica de la vida


Manzanas eternas de Elena Narkevich


Cuestionada la teoría geocéntríca de la vida
Por Fabián Núñez Baquero
22/09/2008
Un equipo de científicos españoles ha descubierto en el espacio, a 700 años luz de la Tierra, una molécula muy compleja llamada naftaleno, la misma que al hacer irradiada con rayos ultravioleta y combinada con agua y amoníaco, produce aminoácidos fundamentales para el desarrollo de la vida y naftoquinonas, sustancias precursoras de las vitaminas. La noticia subraya:
Su detección sugiere que buena parte de los componentes clave en la química prebiótica terrestre podrían haber estado presentes en el material interestelar a partir del cual se formó el Sistema Solar.
El naftaleno se encuentra también en los meteoros que han bombardeado la Tierra con mayor fuerza antes del aparecimiento de la vida. Este descubrimiento trae a colación lo que el gran científico inglés Fred Hoyle insinuaba cuando se encontró el meteorito de Tunguska- la referencia está en su libro El Universo Inteligente-, en el cual se habría encontrado materiales fundamentales para la vida. Es más, Hoyle sugería que los cometas son los que transportan con mayor frecuencia la química de la vida y ejercen una labor como si fueran quienes depositan esas semillas en los planetas. Lo que nos hace afirmar que los cometas serían una especie de espermatozoides del universo. A más de eso él cuestionaba con buenos argumentos la teoría de Darwin y, sobre todo, la concepción de que la vida fuera oriunda de la Tierra.
Hasta llegó a decir que estos materiales al caer en la Tierra eran responsables de ciertas epidemias que se propagaban y que los médicos atribuían a diferente origen. Señalaba que había muchas formas de vida molecular que resistían altísimas temperaturas. Esto coincide con la afirmación de los científicos españoles Susana Iglesias Groth, Arturo Manchado y Aníbal García, del Instituto de Astrofísica de Las Canarias, que la química prebiótica terrestre habría estado presente en el material interestelar desde la misma formación del Sistema Solar, lo que implica que ese material resiste temperaturas elevadísimas, tanto como bajo cero.
Ahora bien este descubrimiento viene a cuestionar en toda la línea las concepciones del origen y la formación de la vida en este planeta, uno de cuyos libros clásicos ha sido el famoso El origen de la vida de Oparín, muy conocido y divulgado por los estalinistas en colegios y universidades. La vida no es de origen- ni podría serlo- terrestre. Es muy probable que también en biología- y no sólo en astronomía- hayamos sido geocéntricos, así como en lo demás tendemos siempre a ser antropocéntricos. Además, ese afán casi irracional de muchos escritores de ciencia ficción y científicos idealistas de señalar la posible filiación extra planetaria del hombre, encontraría ahora una explicación científica pero ya con un descubrimiento real, y no como producto de abducciones o de ficticias visitas de seres extraterrestres.
La vida, entonces, es un fenómeno consustancial a la misma materia y no sé si podemos llamarla fenómeno y sí mas bien, la esencia misma, o uno de los factores esenciales de la realidad universal de la materia en su eterna transformación.
Por supuesto sólo la filosofía del materialismo dialéctico ha planteado siempre la naturaleza material de la vida como resultado de leyes endógenas a la realidad objetiva. Talvez sea bueno recordar, en este sentido, las contundentes palabras de León Trotsky al respecto:
Llamamos materialista a nuestra dialéctica porque está basada no en el cielo ni en nuestro “libre albedrío”, sino en la realidad objetiva, en la naturaleza. La conciencia surge de la inconsciencia, la psicología de la fisiología, el mundo orgánico del inorgánico, el sistema solar de las nebulosas. En todos los eslabones de esta cadena, los cambios cuantitativos se convirtieron en saltos cualitativos. Nuestro pensamiento, incluido el pensamiento dialéctico, no es sino una forma de expresión de este mundo cambiante. En este sistema no hay lugar para Dios, ni el destino, ni el alma inmortal, ni para normas, leyes ni morales eternas.
En todo caso lo distintivo de este descubrimiento es que no sólo confirma las concepciones del materialismo dialéctico, sino que, además, determina la inobjetable presencia de la vida coetánea e incluso anterior a la formación del sistema solar. Y si es anterior a la formación del sistema solar, entonces podemos decir con toda verdad que la vida no surge en ningún planeta e, incluso podríamos generalizar que la vida está presente como factor endógeno consustancial a la materia misma. Y si esto es así, podemos con mayor osadía afirmar, entonces, que la vida, como la misma materia de la cual es factor y parte, no ha surgido nunca en tal o cual planeta, en tal o cual sistema estelar, sino que es eterna en el tiempo y en el espacio, eterna en el todo y en la parte.
Pero la vida así en posibilidad, en presencia siempre eterna, sería una semilla que se dispersa en todos los planetas inimaginables del universo, pero sólo florece, se desarrolla y fructifica en aquellos cuyas condiciones son aptas para su florecimiento.
Podríamos- a la vez- lanzar una afirmación que puede aparecer como negativa o discriminatoria, pero de todas formas lo hacemos: la existencia de aquellos planetas aptos para el desarrollo de la vida de ninguna manera es muy general que digamos. Diríamos, incluso, que siendo la vida un fenómeno altamente selectivo y elaborado, para cuya realidad se necesitan millones de millones de años de preparación estelar, son muy pocos, poquísimos los planetas en el universo que disponen de un hábitat adecuado para desarrollar la vida.
Si la última afirmación tiene sentido, deberíamos cuidar la vida en la Tierra de tal manera y con tal devoción como si fuera acaso la única que existiera en el universo.
Y, para culminar, si acaso hay muy pocos planetas que detentan la vida, por las enormes e insalvables distancias que nos separan de ellos, a lo mejor nunca llegaremos a saber con certeza ni de ellos ni de la vida que se desenvuelve en su hábitat.

jueves, 14 de agosto de 2008

Crítica de las manifestaciones culturales

Otra Patada de la burguesía contra los emigrantes
Por Fabián Núñez Baquero[1]

Las declaraciones de Mariano Rajoy y Miguel Arias Cañete, miembros de la ultraderecha del Partido Popular (PP ) de España sobre los emigrantes- como la patada aquella dada sobre la cara de la joven ecuatoriana en el metro de Madrid por un jovencito de calaña fascista- ahora recorren el mundo con una nota de folclore agresivo, de chistoso sibaritismo cañetense y algo más de xenofobia y racismo. Hoy en el fenómeno de la emigración está concentrada toda la problemática de la agonía mortal del capitalismo y la obsolescencia de una clase social cuya decadente nostalgia de cenas opíparas servidas por muchachos bien afilados- como en las mejores de Sardanápalo o Heliogábalo- es lo único que le queda. Si la burguesía en España se queja del mal desempeño de los camareros acá la burguesía ecuatoriana hace todo lo posible por convertir en camareros y trabajadores sin empleo a todos los que puede. Ambas burguesías a la final muestran los caninos de lobo contra la clase obrera, aunque- como en el caso del Ecuador-, se disfracen de socialistas del siglo XXI.
Arias Cañete, desde el punto de vista de un gourmet y con la nostalgia de un niño mimado de la burguesía, heredera de los crímenes y el poder franquista, se encuentra insatisfecho de los camareros emigrantes y, porque ellos supuestamente no pueden servirle un cortado o manteca colorada, los rechaza de plano- involucrando a todos los emigrantes- acusándoles de mano de obra no calificada. Que es lo mismo que acusar a un zurdo de no ser filatélico o a un zorro de no practicar esquí. Por lo visto el señor Arias no sabe distinguir lo que es la rama de servicios en economía, de la directamente productiva.
Al mismo tiempo les inculpa de estar dejando en ruinas el sistema de salud española, sacando en cara los servicios gratuitos de allá, en tanto, declara, por una mamografía se paga en Ecuador nueve salarios mensuales. Mientras la burguesía española reclama por este pago excesivo- mientras allá no les cuesta nada porque paga el Estado- acá la burguesía equinoccial le parece poco, irrisorio el pago de este servicio y demasiado el miserable salario mínimo mensual de un obrero, por eso les agrada desmantelar el servicio de salud y privatizarlo, como sucede con todos los medios sociales de producción. Para eso sirven las fronteras, para que cada burguesía en cada país dicte las reglas de juego para la expoliación de los trabajadores y la de su enriquecimiento personal o familiar con estilo propio.
De hecho Arias Cañete, muy suelto de huesos, expresa la más negra ingratitud a las manos y servicios laboriosos que han puesto a la economía capitalista española en la cúspide de su desarrollo. Pero acá también los Arias Cañete criollos hacen lo mismo sólo que con más patriotismo.
Contradiciendo a Arias Cañete, Ana Pastor, vicepresidenta de la Sociedad española de Medicina Familiar y Comunitaria (Semfyc) y miembro del Grupo de Atención a Inmigrantes declaró en noviembre de 2007 sobre los inmigrantes: "Que colapsan los sistemas sanitarios es un mito". La Semfyc publicó un informe sobre el uso de los centros sanitarios de atención primaria por parte de los inmigrantes. El informe reveló que si bien los extranjeros representan el 10% de la población residente en España, tan sólo el 5% de los pacientes de atención primaria son inmigrantes. "Generalmente, los inmigrantes son jóvenes y sanos. Vienen a España a trabajar".
Ella no sólo que expresa la verdad sino la solidaridad. Los trabajadores españoles deben tener trato, acuerdos y solidaridad con los trabajadores emigrantes, sean de cualquier país que sean.
Los que van a España van a trabajar, señor Cañete, son sanos y fuertes, igual que los obreros españoles que van a Alemania o Inglaterra, EEUU o Canadá. Porque, ahora, los trabajadores robustos y sanos, no tienen patria, donde quiera les pagan mejor ahí esta su patria, cumpliéndose en la práctica lo que ese mocetón fuerte e incontrastable llamado Karl Marx decía en el Manifiesto Comunista: los obreros no tienen patria.
Mariano Rajoy, por su parte, siguiendo la política de odio y anti-clase obrera del delincuente carnicero del pueblo de Irak, George W Bush y del fascistoide ultra-conservador presidente de Francia Nicolás Sarkozy, amenaza a los emigrantes, en caso de ganar las elecciones y ser gobierno, con una política de selección de emigrantes conforme a su capacidad de adaptación. No se sabe qué significa adaptación para los líderes del PP. Además anunció ayer que, si gana las elecciones del próximo 9 de marzo, obligará a los inmigrantes que deseen renovar sus permisos iniciales de residencia a firmar un "contrato de integración". En el documento, los extranjeros deberían comprometerse "a cumplir las leyes, a respetar las costumbres de los españoles, a aprender la lengua, a pagar sus impuestos, a trabajar activamente para integrarse en la sociedad española y a regresar a su país si durante un tiempo no encuentran empleo".
Una propuesta copiada de Sarkozy, el politiquero hijo de emigrantes que está furiosamente contra los emigrantes. Rajoy proyecta en esencia una caza de brujas contra los emigrantes, además que propone que las jovencitas musulmanas se quiten el velo, que para ellas significa como andar desnudas. Así lo prescribe su religión basada en El Corán. A nadie se le puede obligar a hacer cosas en contra de sus creencias o convicciones. Para los socialistas verdaderos es posible combatir los fundamentalismos pero con ideas científicas, demostrando el absurdo de los credos religiosos, de la misma religión.Los socialistas deben ir de casa en casa educando a los Testigos de Jehová o Católicos, musulmanes o sufís en la ciencia. Pero hasta que los propios fundamentalistas no vean el error de su fundamentalismo y cambien por sí mismos, no se puede ni se debe pisotear sus creencias.Después de todos los actuales religiosos lo son porque sus padres lo fueron, porque los Rajoys y Cañetes de otras épocas les dejaron el mundo que les dejaron.
La nueva patada, esta vez de Arias Cañete y de Rajoy, y su proyecto de odio contra los emigrantes, pone en el tapete del día la necesidad de los trabajadores, sean emigrantes o no, de la unión en la lucha por sus derechos, así como por un programa socialista que eche por la borda las fronteras, los papeleos, teje-maneje de la burocracia, por el derecho a que cada uno y su familia pueda vivir donde le plazca, y por una patria obrera universal que elimine el sistema de la ganancia e imponga la igualdad y la satisfacción equitativa de las necesidades para toda la población del mundo.


[1] Director de Revolución Mundial, autor de “Morir de España dos veces”, entre otros libros publicados

Crítica de las manifestaciones culturales

El pez en el agua
Mario Vargas Llosa y la Torre de Marfil de un novelista
Por Fabián Núñez Baquero
miércoles, junio 20, 2007

El primer pasmo a boca de jarro, pensando en voz alta, le hace a uno exclamar, ¡caray lo que puede el quevedesco Don Dinero! Gracias a los magos de la banca que cumplen 100 años de mover la tómbola del toma y daca monetario, hemos podido ver y oir a Don Mario Vargas Llosa, un héroe de la pluma ficticia y emperifollado de premios y condecoraciones en América y en ultramar. Fuimos al Teatro Nacional de la Casa de la Cultura y ahí no había asiento ni para una pulga porque estaba abarrotado de personas de un nivel social elevado, en eso de teneres y haberes, y ahí casi no olimos, si se exceptúa al escriba de esta crónica, ni lo que se dice un átomo de tufo de pueblo.
Don Mario se encontraba como el pez en el agua, como quien dice con su propia clase social un poco clonada de su propio Miraflores limeño. Así. Luego una introducción del banquero Antonio Acosta que con estilo talvez calcado de Pablo Cuvi, rememoraba nostálgico y empinado que les había costado la bicoca de un año perseguir y conseguir a Don Mario para que venga a decirnos, a cuentearnos, para qué sirve la literatura en la vida. (Fíjense, si a ellos con toda la bola de esta vida y la otra les costó tanto, como será para nosotros los de poncho que no tenemos ni para comprar la portada de una de sus novelas, peor para traerle y mirarle cara a cara). Si no es por ellos jamás hubiésemos conocido al autor de Conversación en la Catedral y amigo del alma de Alberto Montaner, que ni en paz ni en Dios descanse.
Y el relato resultó regio, ensoñador y palaciego. Habló siempre en pretérito, como un retirado de la Plaza Grande que destaca sus aventuras con la sal y pimienta de su experiencia, pero que ni por las mientes se le pasa referirse a los espinosos problemas de la época, de su época de hoy.
Puntos sobre las íes a tiempo: no hay para qué remachar que el escriba incásico es uno de los buenos, de no no costara tanto cada sílaba que lanza con una comodidad de califa de la palabra en el reino de las hadas del ensueño. Entonces pasó revista a los modos y formas de cómo la literatura contribuye al desarrollo social, a la realización del hombre, al amor, a la mismísima ciencia y la cojonuda tecnología.

Nos recordó- es decir, me recordó- los casos patéticos pero tan manidos de un Dostoyevsky adelantándose a los descubrimientos de Freüd y la psicología respecto a las aberraciones de la personalidad y a los disloques de la pena y la depresión sea de amor, de locura, de violencia o actos delictivos. Volvió a rodar el rollo de la literatura anticipatoria del gran Kafka, sobre todo en lo que se refiere a esa rueda adivinatoria de lo que luego serían los sistemas fascista y burocrático estalinista con el ambiente de pesadilla característico en el escritor checo. Sacó del baúl a Orwell, otro crítico de la burocracia y obstinado paridor de novelas, cuentos y ensayos. Por supuesto no olvidó a Cervantes ni a Tolstoi.
Ni qué decir que la charla acentuó sobre la conquista de la palabra que nos ha convertido en entes superiores a nuestros desmoralizados y efímeros antepasados de las cavernas. Y luego insistió que el invento mayor del hombre ha sido la libertad y el sistema democrático, conceptos lanzados al aire en una desnuda abstracción que pretende esconder las preguntas medulares¿ libertad de quién, para quiénes? ¿democracia de quién y para quiénes?
La literatura según Don Mario sirve para ganar independencia personal ( una especie de salvación personal que tanto predican los párrocos protestantes). Y, desde luego, apuntó a su fobia por todos los sistemas totalitarios, las dictaduras sean militares, civiles de izquierda o de derecha, de tendencia religiosa o ideológica. No hizo distinciones. Y el problema más grave de un escritor- y Don Mario lo sabe más que el que esto escribe- es no saber hacer distinciones porque ,en esencia, el dominio de la palabra es la capacidad de establecer diferencias.
En una especie de caja de sastre dictatorial se ocultó- con mucho tino- para no nombrar a nadie en particular, aunque, claro, en la entrevista que realizó ayer Don Jorge Ortiz, del Canal 4, a Don Mario, éste despotricó contra Hugo Chávez y el levantamiento de la licencia de Radio TV Caracas y sus recelos por la libertad de expresión en América Latina. No tengo ninguna simpatía por Chávez, pero creo que él no sólo tenía el derecho sino hasta la obligación no sólo de no conceder la licencia ya caducada a Radio TV Caracas, sino de enjuiciar y encarcelar a quienes, en complicidad con el imperio, trataron de derrocarlo. Y eso debió hacerlo hace cinco años.
Cuando se refirió con tanta euforia a que la literatura sirve para la independencia , libertad y democracia, contra los regímenes totalitarios y para que los pueblos no sean sojuzgados, confieso que tuve una estúpida esperanza: dije que talvez haya una palabra de sanción para la dictadura genocida de la Administración Bush que ya lleva masacrando a más de 600 mil irakíes, en una carnicería digna de psicópatas como Hitler , Franco o de prepotentes burócratas como Stalin. Pero qué va. Las estúpidas esperanzas mueren al nacer porque en la estupidez no hay esperanza. Pero los pobres tenemos por lo regular esta clase de ceguera esperanzada y todos nosotros mismo nos transformamos al fin en una ciega esperanza.
Don Mario, que siempre ha estado acolchonado en su torre de marfil de novelista, no tiene tiempo ni espacio para semejantes denuncias colectivas ni para distinguir cuál ha sido el resultado de la imposición de la democracia en Rusia, donde ahora gracias al saqueo democrático de la propiedad nacionalizada por parte de un puñado de haraganes privatizadores, el pueblo muere de hambre, desempleo y enfermedades curables.
Don Mario habló con tanto aplomo del sistema democrático como el mejor de los mundos posibles que uno no hace más que mover la cabeza y preguntar, preguntar de nuevo: ¿dígame de una sola democracia en cualquier país del mundo, incluido EEUU y Perú, donde no sean los pobres y los trabajadores los que no paguen los platos rotos de una élite que se lleva el Cristo y la limosna y que es la única que tiene dinero, democracia y libertad? Ud contó la anécdota de un Bill Gates pronosticando el exterminio del libro en la hornacina electrónica de la biblioteca virtual, pero no dijo ni una sílaba en cuanto a que por la existencia de billonarios como él miles de millones de seres humanos padecen el infierno de la democracia capitalista basada en la ganancia y en la desigualdad.
Uno espera de un escritor una guía y un sentido de salud y fuerza para las mayorías aplastadas por el sistema social que les oprime y que impide que ellas tengan acceso a las más anodinas y sencillas necesidades vitales. Si él no hace eso ¿qué valor moral puede tener su trabajo cuya herramienta es la palabra? ¿ cómo puede atreverse a reclamar lectores, cultura, adelanto social? Si él no se conmueve ante un genocidio, entonces no puede tener la avilantez de proclamar que la literatura mejora la sensibilidad y la vida de los pueblos.

miércoles, 16 de abril de 2008

Umbral de las voces voces voces voces....

Umbral de las voces

Blog del poeta Fabián Núñez Baquero

Cada palabra es una puerta abierta a un paisaje matutino donde se refrescan las borrascas y se amainan las tempestades. No hay sitio más preciso que la mañana para ordenar el caos de la noche y ablandar la ríspida violencia del tiempo coaxial. Sé que una oración se esconde en toda la estructura del hombre y que nos hace falta palabras para mantenernos y resucitar en el alba. Hay una palabra para la mujer amada y otra especial para decir a las personas que el mundo puede cambiar hasta tal punto que el sol se acurruque en cada pecho a pleno pulmón y con un color arcoiris para que el prisma esté completo y la alegría se exapanda como una onda de hidrógeno. Doy-he dado y daré- mi corazón por esta entrada misteriosa y pujante que nos abre por sí sola la persiana para toda consolación, para que el hombre y el mundo pongan la frente en el firmamento y los ojos en un futuro con esplendor.

¿Hasta cuándo?…

¿Hasta cuándo?… P or Fabián Núñez Baquero 18/03/22   ¡ No más guerras por Dios! ¡ No más negocio...