lunes, 7 de septiembre de 2020

De instante en instante

De instante en instante

Por Fabián Núñez Baquero 

07/09/20 

Uno de los factores diferenciales de la filosofía oriental, con respecto a la de occidente, es la percepción del tiempo, la insistencia en tomar en cuenta el presente, y más que éste: el instante. Ya antes que el Zen,el Karmayoga insiste en la noción, en apariencia simple, de vivir de instante en instante. Cada cosa, con amor, hay que realizarla en su momento, como si de ello dependiera la existencia del mundo. No hay prisa y tampoco hay pausa, pero sobre todo insiste en la existencia de dar lugar a la acción serena y detenida que exige cada obra, cada realización del tiempo. 

 El tiempo hay que desmenuzarlo, tal cual para el alimento adecuado hay que masticarlo bien para el bienestar de la función nutricional y para el regocijo y relax del espíritu. Anclado en el presente el hombre debe degustar cada segundo, cada acto, sin pensar en el pasado ni en el futuro. Cada día trae su propio afán, sentencia la Biblia, que es también parte del pensamiento oriental.

La filosofía y la vivencia occidental se destacan por la previsión, la anticipación de lo que viene: es, ante todo, la disposición a prever las nuevas causas y los efectos en el mañana. Es una posición del conocimiento científico que es muy bueno si tenemos que tratar con causas naturales o elementos que no involucran la sensibilidad humana. Pero quien conoce el futuro tiene tendencia a desesperarse, la angustia y la ansiedad son producto del conocimiento anticipado de lo que supuestamente va a venir o sucederá mañana. Y más si se trata de que se cumplan los objetivos planificados de antemano, o saber a ciencia cierta que nos ronda un peligro como el virus Covid 19, por ejemplo.

Talvez de manera oscura e instintiva el mito de Adán y Eva, al establecer el conocimiento como el fruto más dañino del árbol prohibido, se adelantaba a ver los peligros de la tensión emocional que implica el saber. Y es la Biblia la que elogia la ignorancia de los hombres sencillos, antes que la sabiduría de los sabios. No estamos de acuerdo con esta concepción porque niega la cualidad más alta del conocimiento y sus cultores, pero en cuanto a mantener el equilibrio emocional, se acerca a la posición de vivir el instante del Zen y el Karmayoga.

Cada ser de la naturaleza vive de instante en instante, realiza su trabajo, su acción sin pensar en el mañana, incluso aunque se trate de actos que involucran la propagación de la especie o su mantenimiento; se llevan a cabo como un acto jubiloso del momento. La filosofía real niega la función teleológica como atributo de las especies y, en general, de la materia. Cada ser es lo que es y hace lo que hace porque sí, porque así es su esencia, su manera de ser. Y esto incluye a los virus como el Covid 19. Los seres naturales no poseen intencionalidad ni sana ni malsana, menos un virus, que es un ser en camino entre lo inerte y lo vivo, un zombi natural. Como todos los bacilos, bacterias y virus hace daño y muy serio, ni más ni menos como en épocas pasadas, donde pandemias de peste negra o gripe, diezmaron la población de Europa, o de América,con la Conquista.

La diferencia es que ahora poseemos más conocimiento, más conciencia, más previsión. Nuestra tendencia a la ansiedad es producto de nuestra previsión. Mientras mas retrocedemos en el tiempo es la ignorancia de los procesos naturales lo que protegía al hombre del estrés . Ahora sabemos demasiado y la carga de la angustia es superior. Se puede establecer una relación cuantitativa: mientras más ignorante es un hombre menos sufrimiento padece. Su sistema inmunológico es más fuerte porque no tiene preocupación ni sabe en realidad lo que puede sucederle. Así se explica los comportamientos de un Trump, un Bolsonaro o un López Obrador. Y no solo de ellos, sino de millones de seres humanos en diversos países.

La ignorancia hace feliz a un hombre,pero su Edén es de doble filo: puede durarle demasiado poco, y lo que es más penoso,ignora de dónde le viene ella o su infortunio. No puede conscientemente reproducir la una o el otro. Ni siquiera entender cuál ha sido el proceso. La previsión es más beneficiosa porque además de conocer le permite curar y establecer reglas que a la final alargan su proceso vital. Hacer que el PH de su cuerpo se mantenga alcalino para anular la acción del Covid, por ejemplo.

 De hecho se puede unificar la filosofía del instante en instante con la de la previsión: la primera nos ayuda a eliminar la presión de la ansiedad y la segunda, a utilizar el conocimiento para nuestro beneficio. La primera fortifica nuestro sistema inmunológico y la segunda no solo nos protege con las armas del saber y la ciencia, sino que, en última instancia, nos hace mantener la salud y el equilibrio mental y físico. En el caso del Covid 19,eliminar el estrés es decisivo: desgranar el tiempo de instante en instante, procura paciencia, serenidad, purifica nuestros sentidos, nos da paz y fuerza. 

 Escribir, pintar o escuchar música clásica, o practicar una rutina de silencio, nos procura el temple apropiado para alcalinizar cuerpo y mente. Y si esto no es posible, cada acción de trabajo en la casa o fuera de ella debe ser ejecutada como si fuese un acto religioso de servicio y entrega a los demás. Así lo aconseja el Karmayoga, el milenario yoga de la acción.

De

martes, 28 de abril de 2020

Nociones elementales sobre la verdad


Nociones elementales sobre la verdad
Y sobre el supuesto Iluminati y el covid 19 
Por Fabián Núñez Baquero
25/04/20


La necesidad de obtener la verdad en todo

Una y otra vez se pone al día en las relaciones sociales el asunto lógico de la verdad. Parece que al menos para la mayoría de científicos es un tema absuelto de antemano: la verdad no es otra cosa que la concordancia entre la realidad y el o los conceptos sobre ella. Ellos saben que cuando se encuentra la verdad es solo una, nada más que una y no importa quien la enuncie ni en qué parte del globo se encuentre,lo que importa es la concordancia entre la realidad y la teoría sobre ella.

La recta es infinita o el mundo es de tres dimensiones son verdades matemáticas aquí y en cualquier parte del mundo, y no son verdades personales ni sujetas a interpretación personal. Y no importa que todavía existan seres descerebrados que afirmen que la tierra es plana. Hay otros que hasta llegan a decir que el mismo universo es plano, pese a que algunos científicos hablan de universos de varias dimensiones.

Hay un solo modo de producción en el mundo, el basado en el capital y la ganancia, esta es una verdad económica con independencia de las formas que adopte en cada lugar, en cada país y cultura.

Zapatero a tus zapatos

En realidades como estas no se puede aceptar ni siquiera expresiones como: en mi criterio…

El verbo es acción, dice un gramático, en la seguridad que está enunciando una certeza objetiva en la disciplina que domina y de inmediato se adelanta a explicar: se puede decir de distintas maneras este axioma, pero es imprescindible que denote exactamente la palabra acción como la esencia, como la categoría fundamental que personifica al verbo.
 
Zapatero a tus zapatos, cada autoridad tiene un criterio sobre la disciplina que maneja . Solo a emprendedores como Donald Trump se le ocurre contradecir a los expertos en materias tan sensibles como las de la salud y la biología. Y por cierto hay millones de charlatanes como él. Y no solo Bolsonaro o López Obrador que no acataron las medidas científicas de la OMS, sobre el corona-virus, al menos no a tiempo.

Lo que importa de veras es desechar de una vez por todas la incertidumbre en una época que la ciencia y la técnica han poco menos que destripado casi todos los misterios del hombre y la naturaleza.

¿Es posible ahora aceptar que cada cual, cada persona tiene o debe tener su propio criterio 1sobre los problemas más importantes de la realidad? Esto implicaría siete mil millones de criterios- si contamos la población actual del planeta- y haría imposible la convivencia humana. Aunque esto parezca una dictadura, bajo los falsos principios de una democracia de la opinión, de hecho muy pocas personas- en relación a la población global, están capacitadas para poseer un criterio científico. 

Y ya los antiguos pensadores sabían la diferencia entre lo que es emitir una opinión y lo que es tener un criterio. La una implica una versión común, de ninguna manera confiable, acerca de algo, y el otro la versión de autoridad competente. Entiendo por autoridad la que emana de un conocimiento de persona o institución científica. Y la ciencia y lo científico son el pleno y continuo acercamiento a la verdad específica o concreta. Y esto porque no existe la verdad en general o su abstracción genérica. Toda verdad es particular y concreta.

Iluminati, una ficción social innecesaria

Por ejemplo ¿se puede decir que existe un grupo llamado Iluminati que pretende dominar el mundo o un grupo similar que busca poder y no dinero? En principio, en la sociedad actual basada en el lucro, tener poder y no dinero es un contrasentido imposible de ser realidad. A la vez que formar un grupo como el supuesto Iluminati sería asignar a la clase social,fundada y sostenida en el egoísmo empresarial, una voluntad colectiva y de previsión y orden, cuando lo que prima en ella es el caos del mercado y la imprevisión. Solo se unen para la ganancia que es poder.

Es impensable un poder sin ganancia y sin propiedad privada. De alguna manera los capitalistas obran inconscientemente sobre un sistema que ya tiene las ruedas puestas y bien engrasadas. El dinero es poder, y eso basta. Las leyes del mercado y de las finanzas son impuestas por el sistema, un sistema que obra con independencia incluso de lo que piensen ellos. Cada grupo capitalista es y obra como un campo de fuerza económica, de tal manera que no necesitan crear ex profeso otros grupos de poder o de supra poder, con lo que tienen les basta, se encuentran muy ocupados con ellos. 

Los capitalistas y la filantropía

Es cierto que algunos capitalistas, como para distraerse o para aligerar la carga de su conciencia, practican la filantropía, como el tenis o el golf. No tienen tiempo para ensayar dominar el mundo porque ya lo dominan en la realidad de todos los días. Las industrias, el comercio y la banca les pertenece, y dominan bajo la plataforma de cada país. Cada suceso, incluso las catástrofes, les beneficia, sea la quiebra del 2008 o la pandemia del corona-virus, su alcance, sus ganancias se contabilizan en miles de millones de dólares. Los magnos salvatajes a la economía con motivo de la pandemia les ha otorgado ingresos suplementarios de miles de millones de dólares.

De manera que resulta ocioso crear una nueva organización para ganar poder y no riqueza, lo cual es absurdo. Es verdad que el billonario Elon Musk- quien se prepara a viajar a Marte- es un físico, pero sobre todo es un emprendedor capitalista y, por supuesto, él sabe distinguir una verdad científica en física y lo que es la verdad real del capitalismo como modo de producción. Billy Gates es un filántropo, de acuerdo, pero sobre todo es una fábrica de hacer dinero, lo mismo podemos decir de George Soros, desde luego con las diferencias obvias de uno y otro.

Un club o una organización como la supuesta de los Iluminati creada para dominar el mundo, es, por lo tanto, una excrecencia innecesaria, un desperdicio solo válido para mentes sicodélicas o inocentes aficionados a la ciencia ficción.

Verdad e investigación

Otra cosa es investigar sobre la verdad o mentira de noticias como la de que un científico norteamericano vendió a China el corona-virus creado en un laboratorio y manipulado en Wuhan. Hay biólogos especializados que manifiestan la imposibilidad de que el corona-virus pueda haber sido generado en laboratorio, para esto aducen razones de solidez científica irrefutable. En todo caso hace falta el criterio de al menos otra autoridad calificada.

Con motivo de la pandemia del covid 19 ,las llamadas redes sociales han divulgado una serie de recetas de carácter popular defendidas incluso por profesionales de la salud. Y no por ser populares deberían dejarse sin estudio: por ejemplo:hacer gárgaras con sal porque supuestamente el virus se hospeda algunos días en la garganta y no acepta un ámbito de salmuera. El bióxido de cloro, la hidroquinona y la eritromizina, a más de tratamientos con gárgaras de bicarbonato de sodio y limón. Si una receta tan sencilla como lavarse las manos con jabón mata el covid 19 ¿por qué no puede hacerlo recetas como las arriba nombradas? La historia de la ciencia siempre ha reconocido la formula mas simple cuando los problemas son aparentemente irresolubles. 

¿Pandemia de virus o de bacteria? 

Una noticia última que se irradia en las redes es que en Italia los médicos han logrado descubrir que la pandemia es originada por una bacteria que produce trombosis – coágulos sanguíneos-y que ellos lo están combatiendo con antibióticos y anti-inflamatorios y anti- coagulantes. Estos médicos italianos están yendo en contra de las disposiciones de la Organización Mundial de la salud y, según la noticia, tienen éxito. Los científicos y médicos deben confirmar o no esta noticia para su difusión y aplicación mundial. Resultaría así que la pandemia es de bacteria y no de virus.

Inmunización de rebaño es genocidio

Es claramente genocidio someter a la población a la denominada inmunización de rebaño, dejarla que se contagie para que el cuerpo genere los anticuerpos necesarios y luego cada cuerpo produzca una vacuna natural contra el virus. Aunque la teoría es correcta, muy pocos sobreviven al contagio debido a las malas condiciones de alimentación, de salud que padece la mayoría de la población en la sociedad capitalista actual. La inmunización de rebaño causó la muerte de 60 millones de personas por causa de la gripe española en el siglo pasado y en la Edad Media redujo a la mitad la población de Europa por la bubónica.


Es más complejo-por su carácter inhumano- saber con precisión si existen consorcios farmacéuticos que planifican la creación de enfermedades para luego fabricar medicinas a gran escala y beneficiarse con este negociado. En un sistema en esencia corrupto como el capitalista no estaría descartado que esto suceda, pero es necesario una búsqueda seria de la verdad.

Lo mismo podemos decir en relación a la horrible posibilidad de que grupos de poder estén interesados en diezmar la población mundial practicando el maltusianismo negro,letal. De ser así deberían ser condenados por la vindicta social a la pena máxima.

Como se ve la verdad es concreta,particular. Y para cada caso no hay muchas verdades sino una sola. Desde luego al principio hay muchas opiniones, pero luego se impone el criterio científico que es uno solo para cada caso.

 
 
 
1En este caso y el que le sigue mejor sería hablar de opinión no de criterio.
 
 

viernes, 13 de marzo de 2020

Virus contra virus

Virus contra virus

Por Fabián Núñez Baquero
13/03/20


La lección es singular: el planeta se aquieta. El depredador mayúsculo no destruye con óxido y humo ( al menos no tanto y por ahora ) el firmamento. No destruye su oído,sus sentidos con el ruido. Los motores apagados y las ciudades silenciosas pregonan una mejor salud del cuerpo y de la mente. Que truenen y vociferen los mercados, las bolsas de valores, que la ganancia voraz silencie su hocico y que los mercachifles del globo les acometa el pánico.

Una cosa es cierta: contra el feroz virus del capitalismo ahora-al menos por un tiempo- se enfrenta el también letal corona virus. Como si una guerra bacteriológica fuera necesaria para detener el suicidio colectivo a base de gasolina y carbón y del delirio por fabricar dinero y producir con vértigo para la ganancia. Estamos en emergencia, en cuarentena y el cielo se limpia y la naturaleza se alegra, la vida profunda vuelve a su cauce. Pareciera que se produce un llamado de la selva, un recado de las más profundas bases naturales. Como si quisieran retomar la utopía romántica de un nuevo Robison Crusoe o a un nuevo y milenario Edén promisorio. Talvez la naturaleza con medios drásticos nos está diciendo que es posible volver a la feracidad, inocencia y opulencia de tiempos remotos pero ahora con medios técnicos y con la portentosa ciencia por delante.

¿De qué sirve tanto bullicio y tanta proliferación de gases, tantas poluciones químicas si la especie no puede controlar la sanidad de la capa de ozono, si no puede respirar carbono o cubrir su cuerpo de la lluvia ácida? ¿Para qué ser billonario si no tenemos frutas o la Tierra se vuelve estéril?

Parece que solo un virus combate a otro virus. Un virus biológico detiene la demencia del virus del capital, de la monstruosa depredación letal del hombre contra la naturaleza.

Ahora más que nunca el hombre debe darse cuenta de su esencia débil e inerme frente a especies- los insectos y virus- que detentan el 80% de poder en el planeta. Puede y debe darse cuenta de que la vida real no es ganancia, beneficio, la carrera loca por la riqueza o la irresponsable fanfarria por obtener placeres egoístas, baladíes.

Por la ganancia va a la guerra, a las masacres, al genocidio. Por el lucro no vacila en preparar la guerra nuclear o bacteriológica.¿ De qué le sirve ahora caminar con el signo del dinero en los ojos? Un virus puede exterminar la especie y todo culminará para la humanidad, aunque las otras especies- y eso es un hecho, porque son una mayoría del 80%-continuarán viviendo.

La reflexión más inmediata es: el hombre puede, debe vivir sin el estruendoso parque automotor que consume millones de toneladas de combustible fósil. No hay necesidad de producir tantos vehículos individuales a diésel o a gasolina, es mejor producir para la colectividad: mejorar sustancialmente el transporte colectivo¡y que sea a electricidad, a energía limpia basada en el viento, la química o el sol!

El covid 19 nos enseña que no hay que producir para el lucro sino para cubrir las necesidades más apremiantes y sustanciales. Hay que sustituir el trabajo por la ocupación: todos ocupados, pero no sujetos a la esclavitud salarial y que, por cierto, todos tengan cubiertos los rubros de alimento, vivienda, salud en las mejores condiciones. El nuevo virus nos enseña – si sobrevivimos.que podemos vivir de otra manera: sin gases contaminantes, sin drogas, sin comercio, sin depender de la gasolina, usando bicicletas, nuestros propios pies, construyendo excelentes transportes colectivos, anulando en lo posible los carros particulares y ocupándonos de todos y de cada uno.

Humanicemos las ciudades o, mejor, hagámoslas como si fueran villorrios con todos los instrumentos más modernos, sin la redundancia de neón, de publicidad, sin la vanidad del dilapidador egoísta, sin los cláxones arrogantes de los chóferes metropolitanos inflados de presunción, sin motocicletas listas para el arranche y que contaminan de algazara estúpida e inútil.

El covid-19 es un virus- si sobrevivimos.- que nos da lecciones de una nueva vida, un nuevo mundo, sin el virus de las bolsas, sin el virus de la ganancia, sin el virus del capitalismo.

martes, 4 de febrero de 2020

Fragilidad y fortaleza humanas


Fragilidad y fortaleza humanas
Por Fabián Núñez Baquero
04/02/20

La pandemia del corona-virus de Wuhan o del dengue en Bolivia nos hace pensar en la extrema fragilidad del ser humano al mismo tiempo que en su enorme capacidad tecnológica y habilidad imaginativa. En una semana los minuciosos e imperturbables chinos construyen dos hospitales para albergar mil pacientes cada uno y cada país rescata de China a sus paisanos en cuestión de horas. Y todo el mundo se pone en tensión y con la predisposición de ayudar, de contribuir aunque sea con una mascarilla o con una idea. Todos piensan y obran de una manera integral, como si el globo fuese un solo país.


En Tailandia salvan a una enferma de ese virus con un remedio para el VIH combinado con un anti gripal. Y siguen investigando a escala planetaria el genoma del virus y sus posibles soluciones y vacunas.

Mientras nos estamos quedando sin otras especies y sin insectos debido al calentamiento global y a la malsana acción humana sobre el hábitat terrestre, nos aferramos a la vida con uñas y dientes acudiendo al tesoro del conocimiento y a nuestra vasta tecnología. Un virus puede exterminarnos, pero nos concentramos en nuestros laboratorios para investigar la naturaleza de su ADN y tratamos de desmontar sus efectos en el cuerpo humano y de salvar vidas.

Ninguna filosofía, pesimista u optimista nos detiene, el depredador más mortífero del planeta solo quiere vivir. El natural egoísmo del hombre es vencido por el poderoso instinto vital de la especie, todos nos movemos al unísono junto a heroicos médicos y enfermeros que lo sacrifican todo en aras de la sobre-vivencia de nuestros congéneres. A nadie se le ocurre ir a pecho descubierto en pos de coger el virus para realizar un suicidio biológico. Sabe instintivamente que lo salvarían a pesar de su vesania o capricho. Todos piensan en la verdadera salvación personal y del género humano.

Una epidemia, como un cataclismo, nos iguala en el afán de ayudar a otros y de preservar nuestra propia existencia: pareciera como si nuestro cotidiano egoísmo sufriera una conflagración y se transformara en solicitud social, solidaria, mundial. No nos preocupa que sea en el imperio chino donde suceda el origen de esta nefasta epidemia y donde haya miles de contagiados y cientos de muertos. Ni tampoco que este imperio se encamine a dominar el mundo: sufrimos por su tragedia, que puede ser la nuestra. 

En Quito médicos y enfermeras se preocupan y atienden a un ciudadano chino que presenta el cuadro de la enfermedad, no importa quien sea, si tiene dinero o es pobre,no interesa si es del mismo país cuyas empresas y bancos atenazan y esquilman al Ecuador. En todo el globo los seres humanos hacen lo mismo y más, mandan ayuda, brigadas de rescate, aviones para sacar a sus paisanos o no atrapados en Wuhan. El planeta movilizado se mueve al unísono: todos para uno y uno para todos, como nos imaginamos el socialismo: todas las fuerzas productivas al servicio de cada uno y de todos, la ciencia y la tecnología para el bienestar humano. Hasta el capitalismo salvaje representado por Trump ofrece ayuda, el imperio ruso cierra las fronteras,como Trump , pero ofrece ayuda.

Rompemos toda traza de oportunismo, liquidamos las fronteras, aniquilamos los muros de religiones, credos e ideologías, destruimos toda noción de razas o diferencias de clase social, solo queremos el bien para todos. Y no importa si lo hacemos por el miedo a nuestra propia muerte, de todos modos la especie y su organismo social se imponen y de este modo somos mejores, intentamos,nos atrevemos a ser mejores.


jueves, 15 de agosto de 2019

Teoría y práctica de la belleza

Teoría y práctica de la belleza

 
Por Fabián Núñez Baquero
14/08/19

Una palabra pulcra, escogida, contribuye a la limpieza de la mente, de la persona y al bienestar de las relaciones humanas. Y no exige en quien lo posee ninguna recompensa ni requiere tener un título o diploma que acredite su uso. Entre la índole natural y la postiza se interpone un océano de diferencia como entre el coloso de Memnón y un higo. La distancia entre la delicadeza, la belleza de una flor y el cerdo que la pisotea, es en realidad monumental.

 Y , por supuesto, se debe tener la capacidad para percibirla y en esta percepcion del ser humano se nota el grado de sensibilidad y la escala de cultura de cada persona.

Y desde luego estas virtudes nada tienen que ver con un título o grado de instrucción profesional. Hay analfabetos de exquisito comportamiento, de mente aguda y de extrema sensibilidad para comprender al hermano de ruta en la existencia. Por el contrario, y para extremar el ejemplo: hay poetas que en la práctica social abandonan la pulcritud, la estética de su oficio, para adoptar la conducta vulgar o grosera de las personas bastas.

De manera que entre la teoría de la belleza, la sensibilidad y su práctica, existe un abismo de realidad. Para ejercer la virtud de la belleza, la fineza de las relaciones humanas, nada tienen que ver los títulos, diplomas o el nivel de instrucción de cada uno. Por lo regular también en este caso la regla es filosófica: no hagáis a otros lo que no queréis que os hagan a ti . O lo que el refrán popular aconseja cada vez: poneos siempre en los zapatos del otro. Este proceder no es nada fácil en la cotidianidad: es como dejar la pereza y hacer gimnasia todos los días; no hacer trampa, no robar ni mentir y trabajar para delinear las paredes del espíritu.

Si queréis ser un buen poeta antes debéis ser una buena persona. Un buen verso surge del manantial interno y tiene su misma calidad. Podéis engañar sólo hasta cierto punto usando oropel en lugar de verbo sustantivo, pero tarde o temprano los quilates del oro o de la hojalata salen a la luz. Es el principio de compensación el que siempre predomina: la vida es un cedazo que recoge, matiza lo mejor, lo excelente y deja al fondo la escoria, lo invaloro. 

Podéis copiar lo excelsior, sin ser genuinos y publicitar a voz en cuello que sois los mejores , y sin embargo, las orejas del burro saldrán a lucir por atrás de tus abalorios. El poeta verdadero representa a lo mejor de la especie y cada verso suyo lo entiende la humanidad, los mejores de ella. Por eso, versos como estos de Vielé Grifin son eternos:

Sin la prisa de vivir que mancha y profana
sin malos goces de alma
sin que se me nombre,
solo como ayer, como hoy y todavía
encorvaré como un sarmiento de bronce
mi secreta energía...

Estos versos solo pudieron surgir de la profunda convicción del ser. Son bellos y profundos porque el alma del poeta lo es. Esto no implica que el estudio de un poeta o la cabal lectura de un libro sean ociosos. Estudiar un dístico, un verso poema, un cuarteto o escribirlos, es la práctica de la estética, de la belleza. Y si hay un ejercicio de lo bello en las palabras es porque existe belleza interior. La buena palabra no solo es ornamento sino que prepara al buen comportamiento, forma el carácter y educa la mente y los sentidos. El canto del poeta nos recuerda que el mundo no está del todo perdido.


miércoles, 7 de agosto de 2019

De nuevo el verso-poema

Joan Miró
 
De nuevo el verso-poema
Por Fabián Núñez Baquero
06/08/19

Nunca está demás volver a la teoría del verso-poema. La teoría establece que un solo verso puede poseer la calidad de un poema, es decir, alcanzar la imagen y el sentido completo en una sola línea, como si fuese una frase o una oración con sintaxis completa. Nos basamos en varias herramientas de varias disciplinas que en esencia se fundan en el postulado filosófico lo mucho empieza en lo poco, de grano en grano se puebla el universo. Y sobre todo en la sentencia compleja, el todo está en la parte. Un poema en una linea parece la modulación literaria del apotegma hindú del Karma Yoga de vivir de instante en instante porque al hacerlo agotamos y no agotamos la vida en su trama total. La vida es infinita, pero la vivimos de forma finita. En poesía esto lo llamamos acotar el infinito.
   

El arcoíris de tu voz prende una dulce luciérnaga en la desnudez de m alma

Este verso cumple todos los requisitos de un poema, podemos dejarlo ahí, en su síntesis absoluta o proseguir la hilatura sensorial con más versos. De todos modos la imagen está completa. Está pintada con palabras. Es una estructura acotada en su límite ideal.

Cada creación poética despega, se origina del verso- poema, como toda operación matemática no es otra cosa que la sencilla progresión de contar los números naturales. No podemos contarlos todos, dice el matemático, pero contamos lo que contamos, eso es acotar la magnitud.

El poeta modula una expresión poética con intención artística que compromete todo su ser y conoce que en ella se encuentra y no se encuentra el infinito.

El músico dibuja en el pentagrama y en su instrumento escalas musicales, sabe que al fin y al cabo lo que ejecuta son parte de la escalera de notas, no puede desplegarlas todas a la vez, así como el poeta tampoco lo puede hacer: los dos dependen del tiempo y su sucesión para el sonido y las palabras. En uno y otro todo depende del arte combinatorio, el secreto se encuentra en la combinatoria de sonidos y palabras. Mientras más armónica y audaz sea la combinatoria,más elegante y bella es la composición. La mayoría de artistas ejercen esta función de manera inconsciente, pero es posible y necesario hacerlo de forma consciente, preconcebida, siempre y cuando tengan en mente que la combinatoria es infinita:

El dulce arco iris desnudo de tu voz se prende en mi alma de luciérnaga

Este verso-poema también cumple los postulados de un poema completo y, como se ha visto, ha surgido de otro verso-poema. De manera que la combinatoria surge de la conciencia de la infinitud de la ordenación y sentido de las palabras y de la voluntad de llevar a la práctica esa facultad:

La desnudez dulce de tu voz es un arcoíris que se prende en mi alma de luciérnaga

Como el músico que practica escalas o el matemático que plantea nuevas relaciones numéricas, el poeta puede y debe escribir versos-poemas y atender a sus más bellas transformaciones. Y elegir, siempre elegir entre las visiones, la más poderosa y armónica, la más enérgica.

De un solo verso-poema se ha partido varias versiones, como nuevas identidades o entidades matemáticas. Pero es posible y hasta recomendable reunir varios verso-poemas e intentar una composición mayor en base a una estricta ligazón semántica. Y entonces comprenderemos el secreto del devenir de la cultura y la poesía. Como estudiamos en el taller del sábado, el Dante primero escribió los sonetos de Vita Nuova dedicados al amor de su vida, Beatriz, para luego transformar a ésta en el personaje central de su obra maestra, La Divina Comedia. Combinatoria y cosmovisión se juntan en la vida de un poeta. Y en esto consiste el dominio de su oficio, su real devenir como creador.


sábado, 25 de mayo de 2019

Blanca de la floresta,heroica madre

Betancourt: Concierto de pájaros

Blanca de la floresta,heroica madre


(Homenaje a la victoria de Blanquita Valverde)

Por Fabián Núñez Baquero

25/05/2019

Vi en tus ojos el triunfo
sobre el dolor y la materia
tu cuerpo lo proclamaba
tu rostro de perfil a lo absoluto
tu último suspiro ya sin aire
emperatriz de rosas y de dalias

No más el pico del dolor insomne
no más ese suplicio cotidiano
que hincaba su colmillo en hueso y carne
amiga sempiterna de las flores
hermana de los quindes y los tréboles
Blanca de la floresta,heroica madre

Vi tu determinación y tu consuelo
tu palmario afán de liberarte
de ponerte en la cima de las cimas
águila más allá de los dolores
botón de flor y pétalo infinito
que navega sin anclas en su cielo
de alivio ya total, definitivo

Nos queda tu sombra protectora
tu humildad y tu fuerza redentora
la siembra y el camino de tu vida
Blanca de la floresta,heroica madre








¿Hasta cuándo?…

¿Hasta cuándo?… P or Fabián Núñez Baquero 18/03/22   ¡ No más guerras por Dios! ¡ No más negocio...